Arabia Saudita rechaza que ordenara matar al periodista desaparecido

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AFP. Arabia Saudita tachó este sábado de “infundadas” las acusaciones de que Riad habría ordenado matar a Jamal Khashoggi, el periodista disidente desaparecido en Estambul, tras enviar a Turquía un equipo para colaborar con la investigación.

Esta desaparición, que provocó preocupación en varios países occidentales –incluido Estados Unidos, donde el periodista se exilió en 2017– se produjo en un mal momento para Arabia Saudita, que organiza una gran cumbre económica en Riad entre el 23 y el 25 de octubre.

El ministro saudita del Interior, el príncipe Abdel Aziz bin Saud bin Nayef, denunció el sábado “las falsas acusaciones contra Arabia Saudita […] en el caso de la desaparición del ciudadano Khashoggi”.

Las teorías que “circulan sobre órdenes para matarlo son mentiras y acusaciones infundadas”, añadió el ministro en declaraciones recogidas por la agencia oficial de prensa SPA.

Jamal Khashoggi, editorialista crítico con el poder saudita y colaborador entre otros del diario The Washington Post, está desaparecido desde su entrada, el 2 de octubre, al consulado de Arabia Saudita en Estambul, donde acudió para obtener un documento necesario para su futuro matrimonio.

Cuatro días después, responsables turcos citados por la prensa afirmaron que fue asesinado dentro del edificio, unas acusaciones de Riad calificó rápidamente de “infundadas”.

– Delegación saudita en Ankara –

La policía turca indicó después que ese mismo 2 de octubre llegó a Estambul en avión un equipo de 15 sauditas. Según medios turcos, fueron para matar al periodista y se llevaron las imágenes de las cámaras de vigilancia antes de salir del país.

Riad afirma por su parte que ese día las cámaras del consulado no funcionaban.

The Washington Post señaló que Turquía le habría dicho a Estados Unidos que dispone de grabaciones de audio y de video que muestran cómo Khashoggi fue “interrogado, torturado y después asesinado” en el interior del consulado, antes de que se desmembrara su cuerpo.

Arabia Saudita envió a Ankara una delegación para que se reúna este fin de semana con responsables turcos en el marco de la investigación de este caso.

La agencia SPA citó en un comunicado a una fuente oficial expresando su “confianza absoluta en la capacidad del equipo de trabajo conjunto […] para llevar a cabo su misión de la mejor forma posible”.

Los diarios Sözcü y Milliyet informaron este viernes que cuando Khashoggi entró al consulado llevaba un “reloj inteligente” conectado a un teléfono que dejó a su novia, Hatice Cengiz.

Los dos periódicos afirman que así se transmitieron al teléfono grabaciones de audio que son actualmente examinadas por la justicia.

No obstante, mientras que Milliyet afirma que se registraron gritos y una pelea, Sözcü informa que en la grabación pueden oírse diálogos, pero no gritos, en este audio “de varios minutos”.

El caso generó una gran preocupación en el extranjero, sobre todo entre los aliados de Riad.

– “Horrorizada” –

El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que iba a estudiar la situación “muy, muy seriamente”, aunque por el momento se limitó a pedir explicaciones. La Casa Blanca y el secretario de Estado, Mike Pompeo, se entrevistaron con el príncipe heredero, Mohamad bin Salmán.

El caso Khashoggi también redujo el entusiasmo de los inversores que hace un año se emocionaban con los faraónicos proyectos económicos del príncipe heredero, como el multimillonario británico Richard Branson, quien congeló varios proyectos en el reino.

Varios medios, como el Financial Times, The New York Times y The Economist, retiraron su apoyo a la conferencia de Riad, la segunda edición del “Future Investment Initiative”.

El director ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, anunció que no irá “a menos que surja una serie de hechos considerablemente diferentes”, según Bloomberg.

En cambio, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, mantuvo su intención de participar, aunque se dijo “horrorizada” por el caso Khashoggi.

El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, también confirmó su presencia en la cumbre. “Si surgen nuevas informaciones en la próxima semana, obviamente lo tendré en cuenta”, precisó este sábado.