“Busco un marido, sólo de Europa”, mujer en las redes

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La Oficina Europea de Apoyo al Asilo refleja el uso a la desesperada de Facebook por los migrantes que intentan huir de la opresión de sus países.

«Tengo 23 años, vivo en Kabul, peso 64 kilos y mido 1,65. Estoy buscando un buen esposo, sólo de Europa». Quien así se expresa es A., una joven afgana que ha puesto su fotografía en un grupo de Facebook que funciona como agencia matrimonial. Ha recibido casi 500 comentarios y un millón y medio de likes. Los hombres la responden con calificativos a favor y en contra. «Hola querida señora. Si me acepta, estoy buscando esposa. Vivo en Suecia», escribe un individuo. Otro usuario le asegura que también reside en la UE y que gana «dinero». También le llegan ofertas del Reino Unido y de Alemania.

Es una de las cuentas que aparecen citadas en el informe de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO, en sus siglas en inglés) al que ha tenido acceso EL MUNDO. Esta agencia de la UE lleva desde principios del año pasado rastreando las redes sociales en busca de mafias que trafican con seres humanos y también de comentarios y tendencias entre los grupos de personas que migran. Sus informes semanales y mensuales se distribuyen a las instituciones europeas y a las autoridades migratorias de los estados comunitarios.

«Quiero casarme con alguien que esté en el extranjero», ofrece en la misma cuenta de Facebook otra chica afgana que cuenta que pesa 56 kilos y mide 170 centímetros. «Tu peso es bajo, no comes pan», le responde un usuario. A otra chica que no da su verdadero nombre se le ofrece en matrimonio un ingeniero que vive en Alemania y que asegura que va «en serio». Muchos de los que contestan piden mantener un contacto más directo a través de Messenger.

La página de Facebook, que ayer seguía operativa, quizá no haya cometido ninguna ilegalidad formal, pero es reveladora de la situación por la que pasan los migrantes.Hasta el punto de querer casarse con un desconocido con tal de poder escapar de la opresión que sufren en su país de origen. La Oficina Europea de Apoyo al Asilo ha detectado que muchas de las mujeres de esta cuenta proceden de la provincia de Ghazni, en el sureste de Afganistán, donde hay constantes ataques de los talibán. Este país ha sido catalogado como el segundo del mundo más peligroso para las mujeres, por detrás de India y por delante de Siria, según un estudio publicado recientemente por la Fundación Thomson Reuters.

De Siria es otra cuenta de Facebook que ofrece viajes hasta Turquía. Suele publicar vídeos de sus clientes cuando éstos alcanzan su destino. Es la forma de que sus parientes, al otro lado, sepan que han llegado bien. La cámara va grabándolos uno a uno; la mayoría de los rostros muestra una enorme desesperación. Hombres, mujeres y niños juntos en una habitación de mala muerte celebrando que están a salvo, pero sin poder librarse del horror que han vivido durante la guerra.

La cuenta estremece por los vídeos filmados de noche y en lugares sombríos. Son familias que intentan protegerse del frío envolviéndose en gruesas mantas, mujeres que se tapan la cara con un velo y niños que dormitan en brazos de sus padres con los pies descalzos. Y desconcierta por los comentarios del administrador, que anuncia así su negocio: «Contrabando 100% garantizado con el permiso de Dios. Estamos a su servicio día y noche. El pago a la llegada». Según la Oficina Europea de Apoyo al Asilo, la cuenta promociona un negocio ilegal, porque cruza fronteras por pasos no habilitados. «Tenemos un taxi, tenemos un camino civil y una ruta militar. Tenemos una ruta de contrabando», proclama el perfil, que presume de que «el contrabando a Turquía es uno de los mejores caminos garantizados».

La página publica fotos de personas saltando un muro con alambres de espino. Y ofrece una detallada explicación sobre las distintas vías para acceder a los países europeos. Por ejemplo, el camino a Gran Bretaña «es muy difícil», viajar de Turquía a Grecia en avión exige que «la tasa de similitud del pasaporte deba ser relativamente grande». Ir desde Atenas hasta Austria a través de Albania, Montenegro, Bosnia, Croacia y Hungría sólo se lo aconseja a las «familias jóvenes» porque es «muy complicado». También habla de vuelos desde Sudán, donde hay que apañar «un acuerdo con un empleado del aeropuerto».