Cancelan TPS a salvadoreños

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El Departamento de Seguridad Nacional ha anunciado este lunes el final del estatus de protección temporal (TPS, en inglés) que permitía residir y trabajar en Estados Unidos a unos 190.000 salvadoreños desde hace dos décadas.

De esta forma, los salvadoreños que hasta la fecha estaban amparados por el TPS se verán obligados a abandonar Estados Unidos o de lo contrario enfrentarán la deportación.

Los afectados tendrán hasta septiembre de 2019 para salir del país o para buscar otras vías para obtener la residencia legal en el país, informa The Washington Post.

El pasado mes de noviembre, la Administración presidida por Donald Trump acabó con el TPS que protegía de la deportación a unos 5.300 nicaragüenses, a los que había permitido refugiarse en Estados Unidos tras la devastación ocasionada por el huracán Mitch en 1998. Deberán dejar así el país antes del 5 de enero de 2019, o buscar antes de esa fecha otro tipo de visado o permiso de residencia.

También en noviembre, el Departamento de Seguridad Nacional decidió sin embargo aplazar su decisión hasta el próximo mes de julio su decisión sobre los 86.000 hondureños con permiso de residencia en el país también en virtud del TPS y por los daños causados en ese país centroamericano por el huracán Mitch.

Unas semanas después, la Administración anunció el final del TPS que otorgaba el permiso de residencia y de trabajo a unos 59.000 inmigrantes de Haití, refugiados en Estados Unidos tras el terremoto de 2010, y que tendrán que marcharse también antes de julio de 2019.

El TPS protege además a inmigrantes de Nepal, Somalia, Sudán, Sudán del Sur, Siria y Yemen. Pero de las cerca de 320.000 personas que se benefician de este programa (creado por el republicano George Bush en 1990), la mayor parte son salvadoreños. En su caso, el permiso se instauró a inicios de 2001 tras un terremoto, pero ahora es la violencia (sobre todo derivada de las bandas callejeras)  y el desempleo lo que lleva a huir a los ciudadanos de ese país.

Más de 260.000 salvadoreños emigraron gracias al TPS a Estados Unidos, de los que quedan aquí aún 190.000 (el resto regresó, voló a otros lugares u obtuvo un tipo diferente de visado). El 97% de ellos tiene 25 o más años y un trabajo; dos tercios poseen además un casa en propiedad, según informa la agencia de noticias The Associated Press.

Las remesas que envían a El Salvador son además fundamentales para la economía de ese país: en 2016, llegaron 4.576 millones de dólares, lo que supone un 17% del Producto Interior Bruto.

Si la Administración Trump decide acabar dentro de unos meses con el TPS de Honduras, sumará en total la expulsión de 340.000 inmigrantes. Pero ninguno de ellos forma parte de los 11 millones de indocumentados que el presidente se comprometió a expulsar del país: serán familias integradas en el país, en muchos casos con hijos estadounidenses, que llevan años, si no décadas, viviendo aquí.