Cárcel para los padres españoles que se lucraron pidiendo dinero para la enfermedad de su hija

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La Audiencia de Lérida ha condenado a los padres de la niña española Nadia Nerea, Fernando Blanco y Margarita Garau, a cinco y tres años y medio de prisión respectivamente por un delito de estafa, en relación a los400.000 euros que recaudaron en campañas solidarias organizadas para sufragar “los elevados costes de falsos tratamientos” que supuestamente requería la enfermedad rara y potencialmente mortal de su hija.

El tribunal, que también les obliga a devolver los donativos estafados y a abonar 5.000 euros en concepto de multa, destaca en su dictamen que la pareja aprovechó la situación de la niña para “urdir un plan” con el que obtener grandes sumas de dinero a costa de la solidaridad que lograron promover en sucesivos actos benéficos.

Los magistrados consideran probado que “los acusados acudieron en varias ocasiones a distintos programas de televisión”, y destacan que eran “muchas las veces en que aparecían en compañía de la menor”. Según la sentencia, Blanco y Garau “no solo ofrecían explicaciones de la enfermedad” de la pequeña Nadia a través de los medios de comunicación, “sino que también manifestaban que necesitaban dinero para la investigación de la misma y sufragar los elevados costes” que requería su supuesto tratamiento.

El Tribunal también recoge en el texto que los acusados llegaron “a afirmar, también falsamente, que ello era necesario para superar el riesgo inminente de muerte en que se encontraba la menor”.

Campañas solidarias desde 2008

La menor Nadia Nerea está aquejada de una rara enfermedad genética llamada tricotiodistrofia. Su caso saltó a los medios de comunicación en 2008 porque su padre se encargó de orquestar varias campañas de recogida de fondos utilizando a diversos medios de comunicación para contar la historia de su hija.

Tal como ha señalado el tribunal que acaba de condenarle, en su relato exageraba considerablementela gravedad de la enfermedad y el estado terminal de la niña para justificar las cantidades de dinero que pedía.

El 5 de Diciembre de 2016, un juzgado de instrucción de la provincia de Lleida bloqueó las cuentas de la familia y solicitó el historial médico de la menor (donde habrían de figurar todas las supuestas operaciones a las que iba destinado el dinero solidario) para que fuera estudiado por un forense. La intención del juez instructor era comprobar la enfermedad de la niña y la gestión que se había hecho de los fondos recibidos.

El padre Nadia fue detenido en esa misma fecha y ha estado en prisión preventiva desde entonces, acusado del delito de estafa por el que ha sido condenado este miércoles.