“Cuando mi niño me vio ya no me reconocía”. El agridulce reencuentro de esta madre tras cuatro meses separada de su hijo

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Alegría y pena. Esta mezcla de emociones ha invadido a la guatemalteca indocumentada, Mircy Alba López, tras abrazar a su hijo después de cuatro meses separados. El menor, Eder Galicia, de 3 años, estaba raro este martes. No reconocía a su madre. Esta es una de las familia que este martes se ha vuelto a abrazar después de que un juez federal sentenciara que los niños inmigrantes menores de cinco años debían volver con sus familias. Pero el Gobierno no ha cumplido con el plazo fijado.Apuntó que este martes solo lograría reunir a tiempo a 38 niños.

“Cuando mi niño me vio ya no me reconocía, se me quedaba mirando a la cara, no dejaba de mirarme, ¿usted cree? Ya cuatro meses sin verme”, cuenta  esta madre de 31 años, con la voz entrecortada. Mircy Alba López es una de las beneficiadas por la orden del magistrado Dana Sabraw, que lleva el caso en la demanda presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) contra el Gobierno por separar a menores de sus padres tras su llegada a la frontera como consecuencia de la política migratoria de la Administración de “tolerancia cero”.

El juez federal ordenó el pasado junio 102 niños menores de 5 años debían volver con sus padres indocumentados para este martes, y estableció que el resto (de 5 años en adelante) debe reunirse con sus familiares para el próximo día 26. Eder pequeño que ha vuelto con su madres. El pequeño fue trasladado a un albergue operado por el contratista gubernamental Southwest Key después de que se llevaran a su madre a un centro de detención.

Alba ha pasado cuatro meses en el centro de detención de Eloy, en Arizona, y asegura que nunca se le proporcionó información “correcta” sobre la ubicación de su hijo. “Adentro es horrible, hay muchas madres que se quedan llorando por sus hijos, no les dan ninguna respuesta, ahí adentro no existe la información para las madres, nada de lo que nos dicen es correcto”, denuncia.

“Les dije que solo tenía 3 años. Les supliqué, les lloré que me deportaran junto con mi hijo, pero me repetían que tenía que pagar mi castigo de tres meses por cruzar de manera ilegal”, cuenta.

La mujer finalmente ha logrado este martes reunirse con el menor y poder seguir su caso fuera de un centro de detención. Ahora se trasladan a Florida donde tiene familia. Tiene una cita en la corte el 18 de julio para definir su situación migratoria en Estados Unidos.

La abogada del Departamento de Justicia, Sarah Fabian, anunció este martes en una audiencia que los padres reunidos con sus hijos menores de cinco años serán liberados con un grillete electrónico y podrán proseguir sus casos bajo libertad condicional.