Cuba es el país en el que más negativas recibieron quienes aspiraban a viajar a Estados Unidos en los últimos dos años. En medio de una abrupta caída en otorgamiento de visas bajo la administración de Barack Obama, el Departamento de Estado rechazó el 76% de las solicitudes de viajes hechos por ciudadanos cubanos en el año fiscal 2015, según cifras divulgadas por la prensa estadounidense.

A los cubanos les siguen en el listado de los más planchados por consulados estadounidenses, los nacionales de Laos (67%), de Guinea Bissau (65%) y de Somalia (65%). En América los más afectados son los haitianos, pero muy por detrás de Cuba (60%).

La situación se ha agravado en 2016, según datos preliminares revelados recientemente por el Departamento de Estado, los cuales indican que las negativas de visado a los cubanos fueron de un 81.85%.

María tiene 59 años y una hija en Miami a la que no ve desde hace seis años. Ha recibido tres negativas a sus solicitudes de visa y se prometió a sí misma que nunca volvería “a pisar” el consulado de Estados Unidos en La Habana.

Cada entrevista para solicitar un visado le ha costado a María cerca de 160 CUC sin posibilidad de reembolso y nunca recibió explicaciones sobre por qué le negaron el permiso para el viaje.

En todas las ocasiones la mujer se vistió con sus mejores ropas, se echó un perfume caro que su hija le mandó y ensayó frente al espejo las posibles respuestas. “No, no voy a trabajar durante mi estancia”, repitió varias veces. “Quiero ver a mi nieta que es una jovencita” y “no puedo vivir en otro lugar que no sea Cuba”, dijo en voz alta como un estribillo.

Llevó consigo el título de propiedad de su casa en Centro Habana, una copia de su estado bancario y varias fotos junto a su esposo por si indagaban sobre sus razones para no quedarse “al otro lado del charco”.

Con eso y una foto de sus dos perras salchichas buscaba demostrar que tenía motivos para no marcharse de la Isla.

El pasado año 14.291 cubanos recibieron visas para realizar visitas familiares, para participar en programas de intercambio, por razones culturales, deportivas o de negocios entre otras categorías. La cifra contrasta con las 22.797 visas concedidas en el año 2015 y, sobre todo, con las 41.001 otorgadas en 2014.

El Departamento de Estado ha dicho que la reducción de visados a La Habana no obedece a una razón específica, sino que al extenderse la validez del visado a cinco años para los cubanos desde mediados de 2013, muchos isleños ya no necesitan regresar a entrevistas.

Pero María no entró entre esos afortunados en ninguno de sus tres intentos.

La última madrugada que salió hacia el imponente edificio que alberga el consulado de Estados Unidos rezó una oración a la Virgen de las Mercedes, se hizo una cruz con cascarilla en la suela del zapato y le puso unas flores al retrato de su difunta madre.

Iba a solicitar una visa B2, que son las que permiten entrar en múltiples ocasiones a Estados Unidos para visitar a familiares y turismo.

Le pareció que la cola duraba “una eternidad” hasta que la llamaron por su nombre, relata.