Destino del exjefe de campaña de Trump en juicio por fraude en manos del jurado

321

Tras doce días de testimonios, el jurado comenzó este jueves sus deliberaciones en el juicio por fraude a Paul Manafort, exjefe de campaña de Donald Trump, el primer proceso derivado de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa en las elecciones.

En el muy mediático juicio que se celebra en una corte de Alexandria, cerca de Washington, el juez T.S. Ellis hizo un resumen final del caso al jurado integrado por seis hombres y seis mujeres, tras lo cual éstos se retiraron para considerar los 18 cargos que enfrenta el exasesor de varios expresidentes republicanos.

Es incierto aún cuándo podría haber un veredicto.

Manafort, de 69 años, está acusado de presentar declaraciones falsas para conseguir préstamos bancarios y de evadir impuestos por decenas de millones de dólares que ganó asesorando a políticos pro-rusos en Ucrania entre 2005 y 2014.

El caso surgió de la pesquisa que lleva adelante Mueller sobre la injerencia rusa para favorecer a Trump en los comicios de 2016, pero Manafort no está acusado de ningún delito relacionado con su breve participación en la campaña electoral del mandatario.

Sin embargo, el juicio se considera una prueba importante para la investigación de Mueller, que Trump denunció muchas veces como una “caza de brujas” motivada por motivos políticos, negando que haya habido una colusión con Moscú para derrotar a la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton.

Durante el juicio, los fiscales describieron los diversos esquemas supuestamente utilizados por Manafort para evitar pagar impuestos y ocultar cuentas bancarias en Chipre.

Los abogados defensores, de su lado, hicieron todo para arrojar dudas sobre la credibilidad del testigo estrella de la fiscalía, Rick Gates, número dos de Manafort que aceptó colaborar con el gobierno y se volvió contra su exjefe.

“Este caso está plagado de mentiras”, dijo al jurado el fiscal federal Greg Andres en sus alegatos finales el miércoles. “El señor Manafort mintió y volvió a mentir”, subrayó.

Andres dijo que Manafort, que arriesga pasar décadas en prisión, presentó declaraciones de impuestos falsas entre 2010 y 2016 para ocultar sus ganancias en Ucrania a las autoridades fiscales de Estados Unidos.

El dinero fue depositado en 31 cuentas bancarias extranjeras, de las cuales Manafort no informó ni a su contador ni al Servicio de Rentas Internas (IRS) estadounidense, dijo.

Manafort también presentó declaraciones falsas para obtener millones de dólares en préstamos bancarios cuando tenía problemas financieros, dijo el fiscal.

Durante tres días de fascinante testimonio, Gates, de 46 años, quien reconoció haber robado cientos de miles de dólares a Manafort y haber tenido una aventura extramatrimonial hace una década, describió al jurado cómo ayudó a su jefe a proteger sus ganancias del fisco de Estados Unidos.

La defensa, que no convocó a ningún testigo propio, trató de de presentar a Gates como un mentiroso y un ladrón, señalando que había llegado a un acuerdo de culpabilidad con el gobierno con la esperanza de recibir una sentencia menor por sus propios crímenes.

Richard Westling, uno de los abogados de Manafort, dijo que el gobierno no había demostrado la culpabilidad de Manafort más allá de una duda razonable.

La fiscalía presentó evidencia de años de cuantiosos gastos de Manafort mientras evadía impuestos: millones de dólares en casas de lujo, automóviles, alfombras antiguas y ropa, incluyendo una chaqueta de pitón de 18.500 dólares. Pero Andres dijo que el caso “no se trata de su riqueza”.

“El señor Manafort conocía la ley y la violó de todos modos”, señaló.

Manafort, que trabajó en las campañas presidenciales de los republicanos Gerald Ford, Ronald Reagan, George H.W. Bush y Bob Dole, fue jefe del equipo de Trump de mayo a agosto de 2016. Fue obligado a dimitir en medio de cuestionamientos sobre su trabajo para el ex líder pro-ruso de Ucrania Viktor Yanukovych.

A diferencia de Gates y varios otros acusados por Mueller, Manafort no se declaró culpable e insistió en ir a juicio, una arriesgada estrategia que según algunos analistas sugiere que espera obtener un indulto presidencial.