El encuentro Obama-Castro y Maduro, el momento esperado en la Cumbre

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La presencia del gobierno cubano en la Cumbre de Panamá ha hecho que desde antes de su inicio sea calificada como histórica. A esto se suma el restablecimiento de relaciones diplomáticas que EE.UU. inició con la isla en diciembre de 2014, tras más de cinco décadas de bloqueo.

Sin embargo, la tensión entre EE.UU. y Venezuela por las medidas adoptadas por Washington contra varios funcionarios venezolanos promete opacar el momento de Cuba e impedir que Panamá organice, como promocionó, “una cumbre que va a encontrar un continente unido”.

El encuentro Obama – Castro

La Cumbre de Panamá será el primer encuentro continental en el que los presidentes de EE.UU. y Cuba hagan presencia, y el primero en el que el gobierno norteamericano no se opone a la participación de La Habana.

Es claro que el encuentro entre ambos mandatarios será el momento más esperado de los dos días que durará la Cumbre. Sin embargo, no se prevé que el presidente Barack Obama se reúna con su homólogo cubano, Raúl Castro, al margen del evento.

Pese a esto, el apretón de manos entre Obama y Castro, que ya sucedió en 2013 durante la ceremonia de despedida del expresidente sudafricano Nelson Mandela, significará un sello más para el restablecimiento de las relaciones entre EE.UU. y Cuba y un eventual fin al bloqueo sobre la isla, luego de que por primera vez los mandatarios de ambos países conversaran telefónicamente.

Así mismo, hay expectativa sobre el mensaje que el presidente cubano exprese ante los mandatarios del continente en su primera asistencia a una Cumbre de las Américas.

Al ser consultado sobre “¿qué es lo primero que desearía que ingrese a Cuba cuando se levante el embargo?”, Castro contestó: “paz entre los Estados Unidos y nosotros. Convivir pacíficamente, como debería ser en el continente”.

El restablecimiento de las relaciones EE.UU.-Cuba ha sido bien recibido por la totalidad de los países asistentes, que se espera que en la Cumbre reiteren su apoyo. Sin embargo, al encuentro también se llevarán solicitudes para que el gobierno Obama acelere el proceso de normalización.

“Qué mejor que el gobierno de Estados Unidos llegue a la Cumbre de las Américas levantando el bloqueo económico a Cuba”, dijo el presidente de Bolivia, Evo Morales; una petición que compartió el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien dijo que el “horizonte esperanzador no debe hacernos olvidar que Cuba sigue siendo víctima” del bloqueo.

En este sentido, el departamento estadounidense del Tesoro retiró poco antes de la Cumbre a seis personas, 37 compañías y varias embarcaciones navales vinculados a Cuba de su lista de sanciones comerciales, pero el retiro definitivo del bloqueo, que deberá ser aprobado por el Congreso de EE.UU; se espera que sea uno de los temas a tratar.

Maduro y los reclamos a Obama

Pese al buen ambiente que le aporta a la Cumbre la asistencia de Cuba y EE.UU; las sanciones interpuestas por el gobierno Obama a varios funcionarios venezolanos ha devuelto la tensión diplomática a la región, donde varios gobiernos han manifestado su respaldo al presidente Maduro.

El subsecretario adjunto para América Latina del Departamento de Estado, Alex Lee, ya anticipó que la crisis que atraviesa Venezuela será una de las prioridades del presidente Obama en la Cumbre.

La expectativa se centra en el eventual reclamo que le haga Maduro a Obama, aprovechando el encuentro continental, por calificar la situación en su país como una “amenaza extraordinaria e inusual” para EE.UU.

Venezuela llega además recientemente respaldada por los gobiernos de Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua durante la cumbre extraordinaria de la ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) celebrada en Caracas luego de que Washington notificara sobre las sanciones.

“La fuerte retórica de Washington hacia Venezuela inyectará una nota amarga a una cumbre presidencial que iba a ser una celebración del acercamiento entre Washington y La Habana”, dijo Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano.

“Latinoamérica seguirá celebrando la decisión de Obama respecto a Cuba, pero estará decepcionada y perpleja por esa retórica innecesariamente agresiva contra Venezuela”, añadió Shifter.

La incómoda situación se verá, según Roberto Izurieta, profesor de la Universidad George Washington, en que los fotógrafos se centrarán en “mostrar las sonrisas entre Obama y Castro” y retratar a la vez cómo el mandatario estadounidense y Maduro “se evitan”.

Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo de las Américas, coincide en que en Panamá “no van a cumplirse las expectativas de una Cumbre perfectamente armoniosa”, y descartó que “porque EE.UU. y Cuba hayan comenzado un deshielo de 50 años de antagonismo oficial, la Cumbre fuera a convertirse en un gran nirvana de conversaciones pacíficas”.

Por su parte el gobierno panameño ha llamado al diálogo previo a la Cumbre y descartó que las tensiones entre EE.UU. y Venezuela vayan a alterar la agenda del evento.