El papa Francisco: “Tengo miedo de mí mismo porque me siento siempre débil”

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El papa Francisco rechazó el lunes que lo consideren como a una “estrella” tras su exitoso viaje a los Estados Unidos y Cuba, y reconoció que “siente miedo de sí mismo” y de sus debilidades.

Interrogado por los periodistas en el avión que lo conducía a Roma sobre su condición de estrella de cara al éxito mediático obtenido con las muchedumbres en los Estados Unidos, Francisco respondió con su tradicional humildad.

“Las estrellas son bonitas para verlas. A mí me gusta mirar cuando el cielo está sereno, en verano… Pero el Papa debe ser el siervo de los siervos de Dios. Sí, en los medios de comunicación se usa esto, pero hay otra verdad: cuántas estrellas hemos visto que después se apagan y caen. Es una cosa pasajera. En cambio, ser el siervo de los siervos de Dios es bueno; eso no pasa. Así lo pienso”, explicó.

Francisco respondió también sobre su relación con el poder y el éxito tras haber sido escuchado en los Estados Unidos por los representantes de las mayores potencias mundiales.

“Yo no sé si he tenido éxito o no. Pero yo tengo miedo de mí mismo. Porque me siento siempre débil, no sé, en el sentido de no tener el poder. También el poder es una cosa pasajera, hoy está y mañana no está”, dijo.

“Lo importante es si tú con el poder puedes hacer el bien. Y Jesús ha definido el poder: el verdadero poder es servir. Hacer los servicios más humildes. Y yo tengo todavía que avanzar en este camino del servicio, porque siento que no hago todo lo que debo hacer. Ese es el sentido que yo tengo del poder”, dijo.

El Papa reveló también que lo que más lo sorprendió durante su primera visita a los Estados Unidos fue la gente.

“Me han sorprendido las miradas, el calor de la gente, tan amable, una cosa bella y también diferente. En Washington (tuve) un recibimiento caluroso, pero un poco más formal, en Nueva York un poco extralimitado, y en Filadelfia, muy expresivo. Tres modalidades diversas, pero la misma acogida. Me ha impresionado mucho el recibimiento en las ceremonias religiosas y también por la piedad, la religiosidad. Se veía a la gente rezar y esto me impresionó mucho, mucho, era bello”, confesó.