Los suizos podrán comprar a partir del próximo 21 de agosto hamburguesas y albóndigas de insectos en varios supermercados de la cadena Coop, después de la revisión de la ley sobre productos alimenticios que permitirá la comercialización de los primeros productos a base de insectos destinados a la alimentación humana.

Los habitantes del país centroeuropeo podrán encontrar en las estanterías que esta cadena tiene en las principales ciudades del país hamburguesas de insectos elaboradas con gusanos de harina acompañadas de arroz, verduras y especias como orégano y chile, así como albóndigas de insectos, siempre a base de gusanos de harina.

Las hamburguesas de gusanos, que también contienen arroz, zanahorias y especias como orégano y chile, costarán 8.95 francos (unos 9.21 dólares) por un paquete de dos, dijo el portavoz de Coop Urs Meier. Las albóndigas de insectos se venderán al mismo precio por un paquete de diez.

“Estos productos son perfectamente adecuados para aquellos que quieren aprender sobre la diversidad culinaria de los insectos”, dijo el gerente de compras de Coop, Silvio Baselgia, en un comunicado. Coop sugiere comer las albóndigas de insectos en pan pita con verduras frescas y cubiertas con salsa de yogur.

Según un portavoz de la oficina federal de seguridad alimenticia y de asuntos veterinarios, Suiza es el primer país de Europa en autorizar el consumo de insectos como productos alimenticiosLa ley suiza autoriza desde el pasado 1 de mayo el consumo humano de tres especies de insectos: los grillos, los saltamontes o langostas migratorias y los gusanos de harina.

Estos insectos, en su origen destinados a los animales, deben proceder de la cuarta generación para ser considerados como comestibles por el hombre, según la ley helvética. Por lo tanto, la producción local no podrá estar disponible hasta el próximo otoño.

Hasta entonces, los insectos deberán ser importados y sometidos a condiciones estrictas: los insectos deberán proceder de una empresa controlada por las autoridades alimentarias del país de exportación, que deberá respetar la legislación suiza sobre los productos alimenticios.

Coop ha trabajado con la empresa suiza Essento, que cría las larvas en Bélgica, pero tiene la intención de producirlas en Suiza en el futuro.