Además de graves inundaciones, el huracán Harvey afectó la producción y refino de petróleo en una zona fundamental para la industria petrolífera de Estados Unidos, lo que ya está forzando al alza el precio de la gasolina en el país.

Las copiosas lluvias y resultantes inundaciones han provocado el cierre de numerosas plantas de refino de petróleo en el área de Houston, que concentra más del 15 % de la capacidad total de Estados Unidos.

“Son unas lluvias de proporciones bíblicas justo sobre el centro de la industria de refino”, afirmó John Auers, vicepresidente ejecutivo de la consultora Turner, Mason & Co.

Exxon Mobil anunció el fin de semana el cierre de su refinería de Baytown, la segunda más grande de Estados Unidos, mientras que Shell, Phillips 66 y Valero han detenido la producción en varias de las plantas a lo largo de la costa del Golf de México en Texas.