Un juez de Inmigración extendió la petición de asilo de dos hermanas hondureñas hasta enero. Hace cuatro años, ambas huyeron del abuso sexual de un familiar, cruzaron tres fronteras y pidieron asilo en Estados Unidos, donde se reunieron con su madre.

Sin embargo, será la oficina de asilo la instancia que decidirá el caso. Si no se aprueba, aún tienen la oportunidad de que la corte de Inmigración falle a su favor.

Por varios años, Nicole, de 17 años, y Angélica, de 21, a quienes se les identifica sólo por nombre propio por ser víctimas de abuso sexual, callaron el abuso “por miedo”, contó Nicole.

Las hermanas, que salieron de su país cuando tenían 14 y 17 años, alegan que eran abusadas sexualmente por su tío, uno de los familiares en quien su madre confió que las cuidaría mientras ella trabajaba en Waukegan para mandarles dinero, explicó la madre Erenia Armendáriz.

Al salir de la corte ambas dijeron sentirse más tranquilas. Aún así, la incertidumbre las persigue.

“Es difícil recibir un abuso sexual de una persona que quieres como a un papá, por eso nunca dije nada”, agregó Nicole. En Honduras “si lo denuncias pueden pagar y dejan libre a la persona”, explicó.

Ambas emprendieron la travesía como lo hicieron aproximadamente 70,000 menores que cruzaron la frontera sin acompañamiento durante el año fiscal 2013.

En noviembre de ese año ambas llegaron a la frontera con Texas en una balsa inflable con otros 17 niños centroamericanos. Permanecieron en un centro de detención y luego las autoridades federales entregaron su custodia a su madre.

Fue entonces cuando las dos expresaron su temor por regresar a Honduras con su abuela y su tío.