El terremoto de magnitud 7.1 sacudió a una iglesia del estado de Puebla, en México, la cual se derrumbó mientras en su interior se llevaba a cabo un bautizo, por lo que el hecho dejó un saldo de once personas fallecidas.

Según un diario local, a la una de la tarde inició la ceremonia, que contaba con pocos invitados pues los días martes son algo inusuales para realizar bautizos. Catorce minutos después, la tierra comenzó a sacudirse.

Once personas fallecieron al interior de la iglesia Santiago Apóstol, donde se celebraba la ceremonia, entre ellos la bebé que iba a recibir el sacramento.

La Arquidiócesis de Puebla confirmó el fallecimiento de las 11 víctimas, entre ellos cuatro menores, pese a que aún se encuentran desaparecidas otras cuatro personas. En tanto, trascendió que el párroco y el sacristán pudieron escapar del derrumbe y salieron ilesos.

Según informó EFE, los pobladores de Atzala, en Puebla, una de las zonas más afectadas por el terremoto, realizaron labores de auxilio y retirada de escombro mientras las autoridades llegaron al lugar; sin embargo, no lograron rescatar a las víctimas mortales.

En el referido estado mexicano, los fallecidos ascienden a más de 40, de acuerdo con el último balance del gobernador José Antonio Gali.