Brasil. Una densa mezcla de niebla y de humo negro derivado de la quema de pastizales cubrían casi por completo la visibilidad el miércoles a las 07.30 en la Autopista Carvalho Pinto, a la altura de Jacareí. Un grupo de autos aminoró súbitamente la velocidad y otros no llegaron a frenar a tiempo. Como consecuencia, se formó una apilada que involucró a 36 vehículos.

La escena del choque se convirtió en una especie de apocalipsis cuando el cargamento de latas de pintura que transportaba uno de los camiones involucrados explotó y se prendió fuego. En total, 16 vehículos quedaron carbonizados.

El saldo fue de dos conductores muertos. Uno salió expulsado y cayó por el precipicio. El otro quedó atrapado y pereció en el incendio.

Resultaron heridas 20 personas, que fueron trasladadas al Hospital São José dos Campos e Jacareí. Una de ellas, que está muy grave, debió ser trasladada en helicóptero.