Japón lucha contra reloj para minimizar las víctimas de lluvias torrenciales

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Aunque las fuertes lluvias se hayan detenido en Japón, el país enfrenta un largo proceso de recuperación después de que las lluvias y los deslizamientos mataran a al menos 90 personas en el suroeste del país.

Adicionalmente, 13 personas han muerto desde entonces de ataques cardiacos, elevando la cifra total a 103 muertos según el secretario jefe de gabinete Yoshihide Suga.

Las alertas de emergencia por lluvias fueron levantadas, pero el país ahora está enfocado en los esfuerzos de búsqueda y rescate. La Policía, el Departamento de Bomberos y el Ejército están buscando en las áreas afectadas decenas de personas que aún están desaparecidas o cuyo paradero es desconocido.
“Nos uniremos y moveremos rápidamente para entregar esas necesidades a las víctimas del desastre, coordinando de cerca con el gobierno local”, dijo el primer ministro de Japón Shinzo Abe en una reunión con la fuerza de tarea de respuesta al desastre, señalando también “la necesidad futura” de mejorar los centros de evacuación y asilo temporales.

Mientras las autoridades buscan a los desaparecidos, los residentes ya empiezan a limpiar, vadeando por el agua a través de casas y calles inundadas.
Miles de casas han quedado dañadas, e incluso las que permanecen intactas quedaron impactadas. Cerca de 17.000 habitantes aún están sin energía eléctrica y las líneas telefónicas están caídas a lo largo de varias prefecturas.

Para complicar aún más los esfuerzos de reparación está el hecho de que muchas vías férreas y autopistas están cerradas, muy inundadas para operar, poniendo muchas de las áreas afectadas fuera del alcance de los socorristas.
Casas destruídas

Las lluvias empezaron a finales de la semana pasada y se intensificaron el fin de semana. Los ríos están desbordados, los deslizamientos de tierra destruyeron edificios y los autos fueron arrastrados por las crecientes.

“Las lluvias récord en varias partes del país han causado que los ríos se desborden y provoquen inundaciones a gran escala y deslizamientos en varias áreas”, dijo el secretario del gabinete Suga este domingo.
Dos millones de personas fueron forzadas a dejar sus casas, asesorados o bajo órdenes del gobierno. Algunos, incapaces de irse, se refugiaron en los tejados cuando las inundaciones repentinas se tragaron calles enteras.

En Kurashiki, cerca de Okayama, el Ejército fue desplegado para ayudar a evacuar a residentes mayores de sus casas y ubicarlos en botes de espera.
Kazuhiko Ono, que es dueño de una librería de libros de segunda mano en la ciudad de Hiroshima, no pudo regresar a su casa y tienda cuando llegaron las lluvias por primera vez. Su esposa y sus hijos se refugiaron en el segundo piso de su casa, mientras la tienda se llenaba de agua.

“Estoy muy triste porque perdí muchos libros”, dijo Ono. “Nunca los volveré a encontrar”.

Las prefecturas de Hiroshima y Ehime fueron unas de las más afectadas por las lluvias, aunque otras nueve prefecturas también quedaron fuertemente impactadas.

Suga alertó que aunque las alertas por lluvias han sido levantadas, los residentes aún deben estar alerta de deslizamientos. Aquellos que participan en los esfuerzos de limpieza deben tener cuidado con los golpes de calor, ya que se espera que los próximos días sean cálidos y claros.

El primer ministro Shinzo Abe anunció este lunes que cancelaba su viaje a Bélgica, Francia, Arabia Saudita y Egipto para concentrarse en los esfuerzos de rescate.

Cerca de 73.000 personas han sido movilizadas para los esfuerzos de búsqueda y rescate.