La Casa Blanca apoya un camino a la ciudadanía para beneficiarios del TPS

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El jefe de Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, anunció el viernes que su Gobierno apoya la idea de abrir un camino a la ciudadanía para los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), un programa que permitió vivir y trabajar en Estados Unidos a casi 440,000 personas.

Kelly hizo ese anuncio en una entrevista con la radio pública NPR al ser cuestionado por la decisión del Departamento de Seguridad Nacional de acabar con el TPS para varios países, incluidos cuatro latinoamericanos, como El Salvador, Haití, Nicaragua y Honduras, y naciones de Oriente Próximo, como Siria y Yemen.

“Creo que deberíamos tomar a toda esa gente del TPS que ha estado aquí durante un periodo considerable de tiempo y buscar una forma para ellos de estar en el camino a la ciudadanía”, afirmó Kelly, que dirigió el Departamento de Seguridad Nacional antes de llegar a la Casa Blanca.

Kelly puso de ejemplo a los beneficiarios del TPS originarios de Centroamérica que llevan viviendo una media de 20 años en EE.UU.

El TPS es un programa migratorio creado en 1990 con el que el Gobierno concede permisos de forma extraordinaria a los nacionales de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

Durante décadas se renovó de manera automática por periodos de 18 meses el TPS, pero el presidente, Donald Trump, ha decidido acabar con esos permisos, argumentado que son temporales y le corresponde al Congreso aprobar una ley para regularizar la situación de sus beneficiarios.

El programa beneficiaba a 439,625 personas de 13 países diferentes a finales de 2016, según datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).

En los últimos meses, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, terminó con el TPS para unos 195,000 salvadoreños, 55,000 hondureños, 50,000 haitianos y 5,000 nicaragüenses, grupos a los que ha dado entre 12 y 18 meses para que regresen a su país o preparen alguna forma para cambiar su estatus migratorio.

“Haciendo lo que ha hecho, la secretaria Nielsen una vez más está forzando al Congreso de Estados Unidos a hacer algo”, afirmó Kelly.