Corea del Norte denunció hoy que dos bombarderos nucleares estadounidenses acompañados por aviones surcoreanos se acercaron hasta su zona fronteriza, una acción que para Pyongyang “sitúa a la península coreana al borde de la guerra”.

La agencia estatal norcoreana de noticias KCNA informó hoy que “una formación” de bombarderos nucleares B-1B partió en las últimas horas desde la isla de Guam y llegó a aproximarse a unos 80 kilómetros de la ciudad costera surcoreana de Gangneung, cerca de la frontera con el Norte, donde se ensayó “un bombardeo nuclear”.

Un portavoz del Ministerio de Defensa de Corea del Sur confirmó a la agencia de noticias EFE que los bombarderos norteamericanos accedieron el lunes a espacio aéreo surcoreano, aunque no quiso precisar su número ni la zona geográfica donde fueron desplegados.

Por su parte, una fuente del gobierno de Seúl detalló a la agencia Yonhap que dos B-1B estadounidenses arribaron a la zona mencionada por KCNA acompañados por cazas surcoreanos F-15K en torno a las 10.30 hora local del lunes.

Se estima que estos bombarderos tardan aproximadamente dos horas y media en llegar a Corea del Sur desde la base aérea Andersen en la isla de Guam, se deduce que la decisión de desplegarlos se tomó apenas un par de horas después de que Corea del Norte llevó adelante su última prueba armamentística.

No es la primera vez que el Pentágono envía los B-1B a la península coreana (la última había sido el pasado 1 de mayo) como manera de exhibir su fuerza militar a modo de respuesta ante un ensayo de armas de destrucción masiva de Pyongyang.

En su artículo de KCNA, el gobierno de Kim Jong-un consideró que el envío de los bombarderos constituye una “pataleta imprudente que sitúa a la península coreana al borde de la guerra” y acusó a Washington de querer atacar Corea del Norte con armas nucleares.

El texto concluye con la advertencia de que una guerra atómica en la península “desencadenaría un desastre que convertiría el territorio continental de Estados Unidos en tierra chamuscada”.