El huracán Harvey traerá importantes consecuencias económicas para una área que ya es crítica para la producción de energía en Estados Unidos. Será una recuperación dolorosa, costosa y duradera pero es poco probable que tenga efectos en la economía nacional.

Harvey ha provocado una cifra récord de inundaciones en el corazón de una región productora de petróleo. Y precisamente en Houston, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos. Se espera que, con la presencia de este ciclón, las lluvias continúen en la zona durante los próximos días. Aproximadamente un cuarto de la producción de petróleo y gas natural del Golfo de México y más del 10 por ciento de la capacidad de refinación estadounidense ha sido cerrada.

El desastre que aún se está desarrollando en la costa del Golfo de Texas será aplastante para la economía de la región, destruyendo propiedades, posiblemente incrementando los niveles de desempleo y reduciendo los salarios. Es lo mismo que experimentó New Orleans con el huracán Katrina en 2005. Como que estas catástrofes están delimitadas en una región concreta, podría estimular un cierto crecimiento a través de la reconstrucción, pero los efectos económicos para la zona es difícil de predecir.

La devastación es significativa, pero está localizada“, comentó Mark Olson, ex gobernador de la Reserva Federal que en 2005 se opuso al aumento de los tipos de interés porque quería comprobar si el daño que había ocasionado Katrina afectaba a la economía nacional. “No creo que haya un efecto notable más allá del estado de Texas”, admitió.

Harvey está paralizando una parte importante de la economía del estado, que mueve unos USD 1.7 trillones, y que se ha convertido en una de las regiones que crecieron más rápidamente a lo largo del año pasado en Estados Unidos. Mientras que el huracán golpeó Corpus Christi y Victoria, estas ciudades solo representan el dos por cierto de la producción total del estado. Houston, en cambio, representa el 31 por ciento, según un análisis de Karl Kuykendall, economista regional de IHS Markit.

Esa es una parte significativa de la actividad en un estado que tiene la segunda economía más grande de la nación después de California y que representa aproximadamente el 9 por ciento del producto interior bruto de Estados Unidos.

Mientras que la tormenta afectará negativamente las economías de Texas y Luisiana, el mayor impacto en el crecimiento del tercer trimestre de Estados Unidos “será mínimo”, tal y como predijo IHS Markit en una nota.

Sin embargo, solo en el sector de consumo, la empresa Planalytics Inc. estima que Harvey tendrá un impacto de USD 1 mil millones, ya que los restaurantes y centros comerciales van a perder ventas. Para el resto de la nación, los precios del gas probablemente subirán, lo que hará que los consumidores reduzcan su presupuesto para comprar otras cosas.

“Ahora mismo se trata de compras basadas en la necesidad”, comenta el vicepresidente ejecutivo de Planalytics, Evan Gold, al tiempo que señala que cuando se trata de un daño económico se suele comparar con otros fenómenos meteorológicos.

Las tormentas tropicales y los huracanes dejan una estela de caos económico. Katrina, que inundó el 80 por ciento de New Orleans y causó daños estimados en más de USD 200,000 millones, tuvo un costo de 95,000 empleos para la ciudad durante los primeros 10 meses después del huracán. Son datos que se extraen de un análisis de la Oficina de Estadísticas Laborales de 2007. Los 10 meses siguientes al Katrina supusieron un gasto aproximadamente de USD 2.9 mil millones.

Katrina fue lo suficientemente fuerte como para que sus efectos se notaran en la economía nacional, aunque las consecuencias fueran limitadas. Los miembros de la Reserva Federal en la reunión de política monetaria de 2005 señalaron que Katrina había afectado un 0.3 por ciento de la producción industrial de agosto y bajó su proyección económica para el resto del año.