La violencia empaña las elecciones generales en Pakistán

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Las elecciones generales que se celebran este miércoles en Pakistán se están desarrollando con la sangrienta normalidad que ya se vivió durante la campaña electoral, en la que murieron alrededor de 180 personas en varios atentados. Esta mañana, ya abiertas las urnas, un ataque suicida cerca de un colegio electoral en la provincia de Baluchistán ha causado al menos 31 víctimas mortales y más de 30 heridos.

La explosión, reivindicada por el Estado Islámico, tuvo lugar en la ciudad de Quetta y tenía como objetivo una furgoneta policial próxima a un colegio electoral. Entre los fallecidos hay civiles y policías. Varios heridos se encuentran en situación crítica.

No ha sido el único ataque en la jornada electoral. Según la agencia Afp, unos asaltantes sin identificar lanzaron una granada contra un centro de votación en el distrito de Khuzdar, dejando un policía muerto y tres heridos.

La seguridad durante la jornada electoral de este miércoles se presentaba crucial tras una campaña violenta en la que han sido asesinados varios candidatos. Unos 450.000 policías y 370.000 soldados están desplegados por todo el país para que 106 millones de paquistaníes puedan votar en alguno de los 85.000 colegios electorales que hay abiertos.

A pesar de los golpes terroristas, millones de ciudadanos están acudiendo a las urnas desde primer ahora de la jornada. Los principales candidatos de estas elecciones, que han condenado el atentado suicida de Quetta, han acudido a depositar su voto a lo largo de la mañana.

Shahbaz Sharif, líder de la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N) y hermano del ex primer ministro Nawaz Sharif, ha señalado a los medios que una “abrumadora mayoría” quiere votar por su partido. Ha tenido también palabras para su hermano, que primero fue inhabilitado por el Tribunal Supremo y que ahora cumple condena en prisión por corrupción (10 años). “Los sacrificios hechos por Mian sahab (Nawaz) y su hija son por Pakistán”.

El que fuera jugador de críquet Imran Khan, candidato del partido Pakistán Tehreek-i-Insaf (PTI), se ve más cerca que nunca de conseguir una victoria. “Hemos trabajado duro para esto. Mi mensaje es que no desperdiciéis esta oportunidad. Votad a quien queráis, pero hagan un buen uso del voto”, dijo a la prensa a su salida del centro de votación.

El tercer aspirante es Bilawal Bhutto, del Partido Popular de Pakistán (PPP), hijo de la ex primera ministra asesinada Benazir Bhutto. “La democracia es la mejor venganza”, ha escrito en redes sociales después de votar.

Los paquistaníes eligen hoy a los 272 diputados de su Parlamento. Además de las dosis de violencia, durante la campaña han sido constantes las acusaciones de “amaño” y falta de legitimidad de estos comicios, en gran medida por las supuestas injerencias del Ejército, algo que la cúpula militar ha negado. Desde la independencia de Pakistán en 1947, su historia ha estado ligada a esta institución armada, que ha dirigido el país durante más de 30 años en las últimas siete décadas.