Líder surcoreano dice que Trump puede quedarse con el Nobel

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El presidente surcoreano Moon Jae-in desestimó una insinuación de que debería recibir el Premio Nobel de Paz, diciendo que el presidente estadounidense Donald Trump puede llevarse el prestigioso galardón siempre que las dos Coreas reciban la paz a cambio.

Moon hizo el comentario el lunes en respuesta a un comentario de la viuda del presidente surcoreano Kim Dae-jung, quien recibió el Nobel de paz en el 2000 tras una reunión con el entonces líder norcoreano Kim Jong Il.

Moon se reunió con el actual líder Kim Jong Un la semana pasada en una cumbre en la que ambos cruzaron caminando la tensa frontera y acordaron una serie de iniciativas para aliviar las tensiones. Moon respondió a la sugerencia del Nobel diciendo: “El presidente Trump puede llevarse el premio Nobel. Lo único que nosotros necesitamos es paz”, de acuerdo con la oficina de la presidencia en Seúl.

Corea del Sur dijo también el lunes que retirará los altavoces que emiten propaganda de la frontera con Corea del Norte esta semana, en cumplimiento de una declaración conjunta que produjo pasos hacia la reconciliación, aunque no soluciones a la cuestión nuclear.

En sus históricas conversaciones el viernes en una aldea en la frontera, Kim y Moon acordaron poner fin a actos hostiles a lo largo de la frontera, establecer una oficina de enlaces y reanudar las reuniones de familias separadas. Acordaron además conseguir una desnuclearización de la Península de Corea, pero no ofrecieron un calendario específico ni pasos de desarme.

El ministerio de defensa en Seúl dijo que retiraría decenas de sus altavoces el martes delante de las cámaras. La portavoz del departamento Choi Hyunsoo dijo que el gobierno espera que Corea del Norte haga lo mismo.

Corea del Sur ya había apagado sus altavoces antes de la cumbre del viernes y el Norte respondió suspendiendo sus transmisiones.

Las dos Coreas han estado enfrascadas en una guerra sicológica desde el cuarto ensayo nuclear de Pyongyang a inicios del 2016. Seúl comenzó a transmitir por altavoces propaganda anti norcoreana y música pop y Corea del Norte respondió con sus propias transmisiones y el lanzamiento de globos que arrojaban panfletos.

El anuncio de Seúl se produce un día después de que dijo que Kim le indicó a Moon en la cumbre que cerraría el único sitio conocido de ensayos nucleares de su país y permitiría que expertos extranjeros y periodistas observasen el proceso.