Limitar el tráfico de vehículos por matrículas, una medida inédita en España

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Madrid se ha convertido hoy en la primera ciudad española que impone la circulación alterna de vehículos en función de sus matrículas, una medida inédita a la que nunca han tenido que llegar el resto de ciudades del país, que sí han adoptado restricciones menos radicales para combatir la polución.

Por primera vez en España, sólo la mitad de los coches -los de matrícula impar- podrán circular por la almendra central de la capital a partir de las 6.30 horas de este jueves, 29 de diciembre.

Nunca antes una ciudad se había visto obligada a adoptar una medida de este calado, lo que no quiere decir que no se hayan tomado precauciones para intentar disminuir la concentración de partículas de dióxido de carbono (NO2) en suspensión.

Valladolid, Vigo, Oviedo y Barcelona son algunos de los ejemplos más destacados. Sin ir más lejos, hace un año, en diciembre de 2015, el Ayuntamiento de Oviedo optó por mantener cerrado al tráfico el acceso y la salida de la ciudad a través de la autopista A-66 durante casi dos días al registrarse índices de contaminación que duplicaban los autorizados.

La decisión fue adoptada a instancias de la administración autonómica y dio sus frutos en tanto que la situación volvió a la normalidad en pocos días.

También en diciembre y ante el fuerte incremento de los niveles de polución, Barcelona redujo la velocidad máxima a 90 kilómetros por hora en todas las vías rápidas del área metropolitana de la ciudad condal. Hace solo quince días, la Generalitat emitió un preaviso con recomendaciones de uso del transporte público por la elevada polución aunque no se llegaron a aplicar restricciones al tráfico rodado.

El Govern anunció entonces su intención de limitar la circulación en episodios de alta contaminación a partir del segundo semestre de 2017 así como estudiar medidas para favorecer la compra de vehículos eléctricos con un IVA cero e, incluso, regalar tres años de transporte público a aquellos conductores que entreguen sus coches contaminantes para chatarra.

Años antes, en febrero de 2011, Valladolid recomendó a los conductores que, de forma voluntaria, optasen por dejar el coche en casa y cogiesen el transporte público en el caso de que quisiesen acceder al centro de la ciudad.

Y además solicitó que los vecinos retrasaran el encendido de las calefacciones mientras persistiera la situación anticiclónica que se instaló durante unos días en la ciudad.

No era la primera vez que el Ayuntamiento vallisoletano aplicaba estas medidas, que se remontan a enero de 1993, cuando el Consistorio tomó por primera vez estas decisiones ante el “progresivo deterioro de la calidad del aire” como consecuencia de las condiciones meteorológicas que impedían una correcta dispersión de contaminantes.

Junto con las ya citadas, el equipo municipal acordó la limitación del encendido de calefacciones que utilizaran gasóleo C, carbón o fuel-1 durante el período comprendido entre las 16.00 y las 22.00 horas.

Fue también en este año cuando la ciudad pontevedresa de Vigo adoptó una serie de disposiciones tendentes a regular el tráfico rodado en los lugares donde se mantenía una alta concentración de partículas de NO2, como los desvíos de la circulación o la reubicación de los semáforos.

Todas estas medidas que han buscado reducir los niveles de contaminación concentrados en las ciudades nunca han llegado al extremo de impedir la circulación del 50 por ciento de los vehículos por sus almendras centrales. Con esta decisión, por tanto, Madrid sienta precedentes con el objetivo de eliminar la nube de polución que lleva instalada en el cielo de la capital desde hace días.