Los dos hombres acusados de robar niños y quemados vivos en México eran inocentes

235

Los dos hombres que fueron linchados por una turba que los acusó de robar niños no participaron en ningún delito, según informó la Fiscalía del estado de Puebla, en México.

La tarde del miércoles, un grupo de vecinos de San Vicente de Boquerón, en Puebla, quemó vivos a Alberto Flores Morales, de 43 años, y a Ricardo Flores Rodríguez, de 22, a quienes acusaron de robo de infantes, reseña El Sol de Puebla.

Los dos hombres viajaban en una camioneta cuando fueron interceptados por una turba, que los entregó a la Policía Municipal. Los agentes los trasladaron a la cárcel de Acatlán, pero una serie de rumores sobre su liberación por falta de pruebas, hizo que los pobladores fueran a por ellos a la comandancia.

Una multitud enardecida

Así, poco a poco una multitud se fue congregando en la plaza principal del vecindario y se dirigió al Centro de Adaptación Social donde permanecían las dos personas.

En las redes se difundieron imágenes de la horda, que con objetos contundentes rompió las puertas del centro y pidió que les entregaran a las dos víctimas.

Las dos personas fueron amarradas con una soga y tras rociarlos de gasolina fueron quemados vivos en medio de una multitud enardecida. El vehículo en el que se desplazaban también fue incendiado.

Los cuerpos de los dos fallecidos fueron velados este jueves, según imágenes difundidas en las redes sociales.

¿Qué dice la Fiscalía?

En un comunicado de la Fiscalía de Puebla, difundido por los medios mexicanos, se informa que “de manera preliminar se descarta que los occisos hayan participado en algún delito”. De igual manera, se agrega que eran trabajadores del campo.

Además, en su cuenta de Twitter, publicó que se haría una investigación por homicidio calificado y que se están realizando las “diligencias para dar con los responsables”.

Hace tan solo un mes, un colombiano en el vecino estado de Morelos fue linchado por los pobladores de Tetela del Volcán, quienes lo señalaron de ser un presunto extorsionador, sin que hubiera pruebas.