Mintió para obtener la visa pero fue arrestado en el aeropuerto de Miami

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Richard Cespedes Rivero fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) recientemente, convirtiéndose así en ejemplo viviente de la actual polémica sobre la reforma migratoria en Estados Unidos.

Los agentes de inmigración arrestaron a Céspedes, de 28 años, porque descubrieron que previamente se había quedado más de ocho años en Estados Unidos ilegalmente, luego de llegar como turista desde Bolivia en el 2001.

La inmigración ilegal por turistas es parte del debate sobre como controlar las fronteras y puertos de entrada, incluyendo los aeropuertos internacionales.

Durante su comparecencia ante las juntas editoriales de el Nuevo Herald y el Miami Herald, el senador republicano Marco Rubio, que busca la reelección, dijo que no puede haber una reforma migratoria hasta que se controle la inmigración ilegal —incluyendo los turistas que se quedan a vivir y trabajar en Estados Unidos, más allá de los seis meses de estancia que por lo general reciben al arribar.

“La única forma de avanzar sobre la reforma migratoria requerirá un proceso de dos pasos”, dijo Rubio, que en el 2013 patrocinó junto con demócratas un histórico proyecto de legalización que en última instancia no prosperó en la Cámara de Representantes. “El primero es ganar la confianza del pueblo estadounidense de que la inmigración ilegal futura está bajo control. La frontera con México es gran parte de esto, pero más del 40 por ciento de los que están en este país ilegalmente, y la vasta mayoría de los que están ilegalmente en la Florida, entran legalmente pero exceden el tiempo que sus visas les autorizan a quedarse”.

El caso de Céspedes tuvo lugar el 13 de julio cuando el acusado arribó al MIA abordo de un vuelo de American Airlines procedente de Santa Cruz, Bolivia.

Céspedes fue enviado a un cuarto de interrogación debido a que algo alertó al funcionario de control de pasaportes que lo recibió.

“Los investigadores encontraron que el pasaporte boliviano y la visa estadounidense que traía Céspedes consigo eran genuinos”, según la denuncia penal.

“Sin embargo, la visa había sido obtenida a través de declaraciones fraudulentas hechas por el acusado”, de acuerdo con el documento judicial. “En la solicitud para una visa de visitante se pregunta si alguna vez estuvo presente ilegalmente, se excedió en el tiempo autorizado de la visa o violó las condiciones de la visa estadounidense, y el acusado contestó que no.”

Pero la realidad fue otra.

Cuando los investigadores verificaron los antecedentes penales y migratorios del acusado, estos encontraron que Céspedes originalmente había entrado como turista el 13 de julio del 2001 y recibió autorización para permanecer en Estados Unidos por seis meses, según la denuncia penal.

“Sin embargo,” dice la denuncia penal, “no se marcho sino hasta el 4 de abril del 2009 — excediéndose en el tiempo autorizado”.

Céspedes admitió no haber revelado esta información al cónsul estadounidense cuando presentó su solicitud de visa porque sabía que si lo hacía, le iban a negar la visa, dice la denuncia penal.

Céspedes se declaró inocente la semana pasada, pero horas más tarde cambió de parecer y se declaró culpable, según el expediente del caso.

Fue condenado el pasado lunes a tiempo cumplido y entregado a las autoridades de inmigración para su posible deportación.