Mujer autista es torturada por sus familiares y forzada a comer las cenizas de su difunta madre

195

Una familia estadounidense sometió durante un año a una pariente autista a abusos sexuales y torturas, en las que incluso la obligaron a comer las cenizas de su difunta madre y a vivir en el interior de una jaula.

La víctima es una mujer de 22 años que sufre de autismo y otras discapacidades, identificada en los papeles de la corte como D.P.. La joven vivió desde agosto de 2015 (después de la muerte de su madre) hasta junio de 2016 con cinco parientes en Amite City (Luisiana, EE.UU.), según reza el documento de acusación elaborado por un gran jurado federal en Nueva Orleans.

El documento judicial, publicado el pasado jueves 26, acusa a cinco familiares de la víctima —Raylaine Knope (de 42 años), Terry J. Knope II (45), Jody Lambert (23), Taylor Knope (20), y Bridget Lambert (21)— a un total ​​de seis cargos, entre ellos trabajo forzado, tráfico sexual forzado y crímenes de odio.

La Fiscalía ha presentado una larga lista de denigraciones, torturas físicas y morales a las que la familia sometió a su pariente, a la que obligaron a:

  • abrir la urna que contenía las cenizas de su madre, vertirlas en un cuenco con leche y comerlas con cuchara
  • quitarse la ropa y hacer acercamientos sexuales a visitantes de la casa
  • simular actos sexuales con un chile jalapeño
  • desde la primavera de 2016, vivir en una jaula que cerraban por la noche
  • comer heces de perro con pan
  • lamer ropa interior sucia
  • limpiar con su lengua un derrame en la cocina
  • limpiar el sistema séptico de la casa móvil en la que vivía la familia sin ropa protectora
  • limpiar el remolque con un cepillo de dientes
  • cortar la hierba del patio con unas tijeras
  • ingerir metanfetamina y analgésicos recetados (para luego amenazarla con acusarla a la Policía de abuso de drogas)
  • hacer múltiples tareas domésticas y de jardinería (supuestamente solo le daban comida y agua después de completarlas)

Según la acusación, los parientes de D.P. amenazaron en reiteradas ocasiones su vida y la torturaban físicamente. El documento judicial cita episodios en los cuales aplastaron la mano a la joven con un martillo, la quemaron con un encendedor, le dispararon con una pistola de aire comprimido, le propinaron golpes con objetos contundentes como un candado de metal, una paleta de madera y una barra de ducha. Una vez, pese a su miedo al agua, sostuvieron su cabeza bajo el agua en una bañera mientras ella luchaba por tomar aire. Todo esto sin contar las palizas rutinarias que recibía.

En cuanto a los daños morales inflingidos a la víctima, hay documentados episodios en los que usaron palabras denigrantes para humillarla. En una ocasión, le arrojaron un balde que contenía orina y heces del tanque séptico e impidieron a la joven tomara una ducha para limpiarse.

Cuatro miembros de la familia pueden enfrentarse ahora a cadenas perpetuas, mientras que para una de las hijas, Bridget Lambert, se pide una condena mínima de cinco años en cárcel.