Una cámara de seguridad dentro de una fábrica muestra la violenta muerte de un obrero después de que este quedara atorado en una máquina.

La máquina en cuestión, una bobinadora automática, se encontraba hilando un cable de cobre cuando, por accidente, un obrero se atoró con el cable. La máquina lo aventó hacia enfrente, y cuando parecía que este podría recuperarse sin más problema que el susto, la maquinaria comenzó a agarrar velocidad y a aventar al obrero una y otra vez.

Compañeros de la fábrica se apresuraron inmediatamente a prestarle ayuda a su compañero, pero no fueron capaces de hallar algún botón de emergencia para detenerla. Uno de sus compañeros intentó detener la máquina tirando del cable, pero sus esfuerzos fueron infructuosos.

La víctima quedó girando una y otra vez de manera macabra, con un brazo claramente dislocado y el cuerpo cubierto en sangre.