Tras un largo y complejo proceso, la Misión de la ONU en Colombia dio este viernes por cerrado de manera oficial el desarme de las FARC en un acto en que se inutilizó el último fusil y en que el presidente Juan Manuel Santos dijo que pondrá su empeño para sacar adelante todos los puntos del acuerdo de paz.

En total, entre las que entregaron los ya exguerrilleros y las que recuperaron de 750 caletas (escondites), la Misión de la ONU ha recibido 8,994 armas que ha inutilizado y entre las que hay 1,817 pistolas, 170 revólveres, 6,177 fusiles de asalto, 28 de precisión, 6 escopetas, 13 subametralladoras y 274 ametralladoras.

Así lo anunció en un sencillo acto el jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, que fue el encargado de dar por finalizada la dejación de armas de las FARC y mostró su sólida esperanza de que con el fin de este capítulo no terminen los esfuerzos de paz, sino que se relancen.

Los datos de todo el material de guerra que han recibido o recuperado los observadores de la ONU dan idea de la magnitud de la operación.