Padre de Meghan cuenta cómo Harry le pidió la mano de su hija

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El padre de Meghan Markle, Thomas, ha sido una mina de titulares en la entrevista que ha concedido este lunes al programa Good Morning Britain, de la cadena ITV. Ha sido la primera vez que ha hablado largo y tendido en público desde la boda de su hija con el príncipe Harry, que se celebró el 19 de mayo en Windsor, y a la que no pudo asistir por haberse sometido a una cirugía de corazón unos días antes.

Thomas Markle, de 73 años, aseguró que su hija lloró cuando supo que él no podría acompañarla:

“Estaban decepcionados. Meghan lloró, estoy seguro, y los dos dijeron ‘Cuídate, estamos preocupados por ti”.

Reconoció que él lloró a su vez al seguir la ceremonia por televisión, y que se sintió orgulloso.

“Estaba muy disgustado porque no era yo [el que la llevó al altar], pero el mundo entero estaba mirando a mi hija. Estaba muy feliz por eso”, añadió. “Lo desafortunado para mí es que soy una nota a pie de página de uno de los grandes momentos de la historia en lugar de ser el padre que la acompañó al altar. Eso me entristece un poco”.

Aunque a Thomas Markle le hubiera encantado acompañar a su hija en la entrada a la capilla, no se le ocurre “un mejor sustituto que alguien como el príncipe Carlos”. Fue éste, el padre de Harry, el que caminó junto a ella los últimos metros, después de que ella entrara sola en la iglesia.

El padre de la duquesa de Sussex también reconoció que se equivocó al posar para unos paparazzi para lavar su imagen pocos días antes de la boda.

“Fue un serio error”, admitió.

Además, recordó cómo fue el momento en el que su hija le contó que salía con el príncipe Harry. Primero, ella le dijo que tenía un nuevo novio. En la siguiente llamada ella añadió que era británico y en una tercera conversación ya le dijo:

“Es príncipe. Es Harry. Vamos a tener que llamarle H [inicial de Harry] para que nadie se entere”.

Sobre la llamada telefónica en la que Harry le pidió la mano de Meghan, señaló que su respuesta fue:

“Eres un caballero, prométeme que nunca le levantarás la mano a mi hija y por supuesto que tienes mi permiso”.