El alcalde de Houston ha enfrentado preguntas sobre su decisión de no ordenar una evacuación total de la ciudad, que se sabe es propensa a las inundaciones, antes de la llegada del huracán Harvey.

En cambio, el alcalde, Sylvester Turner, se atuvo el martes a su recomendación a los vecinos desde que la tormenta tocó tierra el viernes: refúgiense en casa.

Las grandes inundaciones de Harvey provocaron miles de rescates que abrumaron a los servicios de emergencias. El centro de convenciones George R. Brown alojaba casi al doble de las 5.000 personas previstas, conforme la gente buscaba refugio de crecidas que hicieron que los barrios parecieran lagos.

Quiero decir esto de nuevo, porque supongo que no se ha registrado, pero no se puede evacuar a 6,5 millones de personas en dos días”, dijo Turner el martes, refiriéndose a la ciudad y sus alrededores. “Eso sería caótico. Estaríamos poniendo a la gente en un peligro mayor”.

La situación recuerda a la del huracán Katrina en 2005, cuando el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, y la gobernadora de Luisiana, Kathleen Blanco, fueron criticados por no ordenar una evacuación antes. Nagin lo hizo un día antes de que el huracán tocara tierra, y el colapso de varios diques provocó inundaciones catastróficas que sumieron la ciudad en el caos durante días.

Los expertos señalaron que evacuar durante un huracán es una decisión complicada con consecuencias importantes, y ninguno de los consultados por The Associated Presscuestionó a Turner. Harvey ganó fuerza con rapidez para convertirse el viernes en huracán de categoría 4, lo que dio poco tiempo al alcalde y otras autoridades para trasladar a mucha gente.

“Se les critica por lo que hacen, se les critica por lo que no hacen”, comentó Susan Cutter, directora del Hazards and Vulnerability Research Institute en la Universidad de Carolina del Sur.

Las dudas comenzaron el viernes, cuando el gobernador de Texas, Greg Abbott, sugirió a los vecinos de Houston que se marcharan mientras aún podían. En ese momento, Harvey era un potente huracán al que le quedaban unas horas para tocar tierra, unas 175 millas al sur cerca de Corpus Christi. Pero se esperaba que la tormenta descargara fuertes aguaceros sobre la ciudad, susceptible a las inundaciones desde hace tiempo porque se encuentra en un terreno llano y se expandió con un urbanismo desbocado que incluyó construir sobre humedales.

Horas después de las declaraciones de Abbott, Turner y otros líderes locales advirtieron a la gente que se lo pensara dos veces antes de huir sin necesidad, especialmente cuando otras poblaciones que estaban de forma más directa en la ruta de Harvey necesitaban esas mismas carreteras.

Una vez las lluvias de Harvey se convirtieron en precipitaciones torrenciales sobre Houston durante el fin de semana e hicieron demasiado peligroso marcharse, algunos vecinos empezaron a dudar de la decisión de Turner.