El mandatario estadounidense, Donald Trump, parece haber tenido claro desde el inicio de su mandato que no podría lograr que México pague por la construcción de un muro en la frontera, una de sus principales promesas de campaña. La conclusión se desprende de la conversación que sostuvo con su homólogo Enrique Peña Nieto en enero, cuya transcripción fue publicada este jueves por el The Washington Post.

Lo único que te voy a pedir es sobre el muro. Tenemos un problema político“, reconoce Trump al introducir el tema. En principio, Trump intentó acorralar al mexicano con presiones sobre la iniciativa. “Necesito que México pague por el muro, tengo que hacerlo. He estado hablando del tema por dos años“, señaló. Por ello, propuso que, ante las constantes preguntas de la prensa sobre el tema, ambos respondan que trabajarán para llegar a una solución, en lugar de responsabilizarse uno al otro.

“No podemos decir eso porque si vas a declarar que México no pagará por el muro, entonces no quiero reunirme más con ustedes, no puedo vivir con eso“, advirtió.

Ante ello, Peña Nieto respondió: “Dejemos de hablar del muro. He reconocido su derecho a proteger sus fronteras. Pero mi posición ha sido y continuará siendo decir con firmeza que México no pagará por el muro“. Trump objetó, temiendo las reacciones de los medios por las trabas a su promesa: “Pero no puedes decirle a la prensa. La prensa irá por allí, y no puedo seguir con eso”.

Al no hallar una salida, el mandatario mexicano optó por cambiar de tema, aunque el estadounidense le aclaró que, en público, dirá que se sigue buscando una solución al tema. Además, comentó que podría hacerlo por un precio mucho menor al que se mencionaba por entonces (alrededor de USD 8 mil millones, casi un tercio de los USD 21 mil millones estimados por el Departamento de Seguridad Interior). “Será un muro mejor y se verá bien. Yo haré el trabajo“, aseveró.

Pocos días después de la conversación, la prensa mexicana reportó que la conversación había tenido un tono “humillante y amenazante” para su presidente. Si bien Trump lo trató de “Enrique” más de 10 veces durante la llamada (a diferencia de Peña Nieto, quien lo llama siempre “Mr. President”), ambos parecen haber mantenido un semblante respetuoso entre las fricciones.