Los restos mortales del santo Juan Pablo II descansan en la Catedral de San Pedro en el Vaticano, y miles de visitantes llegan hasta su mausoleo para orar y pedir por sus seres queridos y amigos, ya que según muchos de sus feligreses fue un Papa muy querido. Pero para aquellos que todavía no tienen planes de viajar al Vaticano existe ahora la oportunidad de estar cerca del recientemente canonizado Juan Pablo II: una reliquia suya junto a una del padre Pío de Pietrelcina  serán expuestas por una semana en la ciudad de San Agustín, una iniciativa del obispo de la Diocésis de San Agustín, Felipe de Jesús Estevez.

Los fieles podrán venerar las reliquias a partir de las 10 am del sábado 5 de agosto en la Iglesia-Santuario de Nuestra Señora de la Leche, Misión Nombre de Dios, en San Agustín.

Juan Pablo II inició su pontificado en 1978 y poco después comenzó sus viajes apostólicos, entre ellos a los Estados Unidos, visitando muchas de las ciudades con mayor número de fieles católicos.  Juan Pablo II hizo historia por sus muy numerosos viajes pastorales alrededor del mundo durante sus más de 26 años de pontificado con 129 viajes apostólicos fuera de Italia y en una ocasión durante su viaje a los Estados Unidos le llamaron ‘El Papa viajero”.  En 1979 comenzó a recorrer el mundo con su visita a la República Dominicana y la primera de sus cinco visitas pastorales a México. Falleció en 2005 a los 84 de edad y fue canonizado por el papa Francisco en 2014.

Pero en esta ocasión el santo Juan Pablo II visita a la primera ciudad fundada por europeos en lo que hoy es Estados Unidos, San Agustín. “El anuncio de traer la reliquia del santo Juan Pablo II es una iniciativa del obispo Felipe Estévez que me invitó a recibir las reliquias, nos tomó por sorpresa y es una bendición saber que vamos a estar muy cerca de él. Las reliquias del santo Juan Pablo II  y del padre Pío de Pietrelcina llegan el sábado 5 de agosto a la Misión de Nombre Dios, desde las 10:30 de la mañana en la Iglesia-Santuario de Nuestra Señora de la Leche y el Buen Parto comenzamos las actividades con las devociones, rosarios, confesiones y la misa a las 12 del mediodía con bendición. Durante ese día también vamos a tener charlas sobre los misterios de la Virgen de Fátima y la relación entre la Virgen y el santo Juan Pablo II, estas charlas serán ofrecidas por Mauricio Torres, presidente de la Asociación Secular de Totus Tuus en Miami y quien es además la persona que acompaña y custodia las reliquias del santo Juan Pablo II y del padre Pío de Pietrelcina, patrono de los enfermos y sufrientes hospitalarios. Las actividades cerrarán a las 5 de la tarde y al siguiente día que es domingo tendremos actividades desde las 12 hasta las 4 de la tarde con el rosario a las 12 del día, la eucaristía dominical a la 1 de la tarde y finalizamos con una charla y veneración”, comentó Iván Carrillo-París, rector del Santuario de Nuestra Señora de la Leche.

Este evento estará abierto al público y no hay que hacer ningún tipo de reservación, simplemente llegar y hacer una fila de entrada y salida. También se ha señalado que la exposición de la reliquia del santo Juan Pablo II está unida a la celebración de los 100 daños del milagro de Fátima, Portugal, con la manifestación a los pastorcitos de la Virgen. Juan Pablo II tuvo mucha devoción a la Virgen de Fátima, especialmente desde el atentado contra su vida en la Plaza San Pedro en el Vaticano

El propio Juan Pablo II dijo que se salvó del disparo por protección de la Virgen y esa bala está actualmente en la corona de la Virgen en Portugal. El Vaticano entonces decidió celebrar esos 100 años con las reliquias.

“Para aquellos que no puedan llegar durante el fin de semana a la Misión de Nombre de Dios, podrán ver las reliquias del 7 al 11  de agosto en la Iglesia de Corpus Christi también en San Agustín”, finalizó Carrillo-Paris.

En la decisión de traer la reliquia de Juan Pablo II a San Agustín, indicó Carrillo-París, tuvo mucho que ver el sitio de la Misión de Nombre de Dios, donde se celebró la primera misa de Acción de Gracias en todo lo que hoy es Estados Unidos por el padre Francisco López de Mendoza Grajales, capellán de la expedición de Pedro Menéndez de Avilés en 1565.

La seguridad de las reliquias va a estar garantizada por la policía local durante los días en que estén expuestas. La Misión de Nombre de Dios está localizada en 27 Ocean Avenue en St. Augustine, Florida.