Son bonitos y tiernos, pero más que mascotas el régimen de Nicolás Maduro ve el conejo como una solución a la severa escasez de alimentos que aflige a Venezuela y contempla un plan para su crianza masiva.

La estrategia – basada en la alta fertilidad del roedor – llevaría al lanzamiento de un programa gubernamental para repartir parejas de los animalitos a distintas comunidades, con las esperanzas de que estos comiencen a reproducirse, bueno, precisamente como conejos, explicó el ministro de Agricultura Urbana, Freddy Bernal.

“Una coneja pare aproximadamente diez o doce conejitos, al final se crían ocho. En dos meses y medio tenemos un conejo de dos kilos y medio”, argumentó Bernal, durante su presentación en el consejo de ministros transmitido por la televisión estatal.

Según los cálculos del ministro, cada coneja podría estar produciendo alrededor de 80 conejitos al año, los cuales a su vez pronto tendrían un efecto multiplicador en el país.

Bernal, sin embargo, reconoció que la ejecución de la iniciativa tiene sus obstáculos, siendo el principal de ellos la apariencia tierna y adorable del mamífero.

“Hay un problema cultural, que nos han enseñado que el conejo es una mascota bien bonita. Y sin duda alguna que el conejo es un animal bonito, es verdad, pero el conejo” podría ser una solución, aseveró Bernal.

“Tenemos que tener una campaña de radio, prensa, televisión, caricaturas, por todas partes para que el pueblo entienda que el conejo no es una mascota, sino que son dos kilos y medio de carne, con alta proteína y sin colesterol, puesta en la mesa del venezolano”, manifestó el ministro.