Siria, a un paso del desastre final

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Idlib está llamada a ser la peor de las batallas de la guerra Siria. La razón es que esta provincia noroccidental del país se ha convertido después de siete años en una especie de refugio habitado por tres millones de personas, entre ellas alrededor de 70.000 combatientes pertenecientes a más de 50 organizaciones rebeldes, que hoy están atrapadas y a la espera de que una solución diplomática pueda librarlos de la que sería una de las batallas más largas de este conflicto.

Después de recuperar gran parte del país, el régimen sirio ha anunciado su intención de luchar por esta región fronteriza con Turquía considerada como el último gran bastión rebelde. En los últimos días cientos de tropas se han ubicado en las áreas que bordean la provincia a la espera de que se les dé la luz verde para comenzar esta ofensiva que el enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, ha definido como la “tormenta perfecta”.