“Somos objetivo militar”: Defensores de derechos humanos en Colombia

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Este 17 de octubre, el líder comunitario Jair Cortés fue asesinado en la ciudad portuaria de Tumaco, ubicada al suroeste de Colombia.

Ese hombre explicó en diversas ocasiones la situación de emergencia humanitaria que viven los campesinos afrocolombianos, mestizos e indígenas en las zonas rurales colombianas.

Además, Cortés denunció que había sido amenazado de muerte por señalar a grupos armados ilegales y los excesos de la fuerza pública a la hora de poner en práctica la campaña oficial la erradicación forzada de cultivos.

Con este homicidio, ya son 121 los líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia en lo que va de 2017, según denunció en su cuenta de Twitter Cristian Delgado, abogado y activista por los derechos humanos.

Estas muertes evocan lo que le sucedio en la década de los 90 a exguerrilleros desmovilizados que asumieron la legalidad y formaron el partido Unión Patriótica (UP). El antiguo fiscal general de Colombia, Jorge Fernando Perdomo, aseguró que “agentes del Estado” ejecutaron un plan de exterminio contra dos candidatos presidenciales, ocho congresistas, 70 concejales, 11 alcaldes y un número sin determinar de dirigentes de la UP.