Venía trabajando desde hacía muchos días en la instalación del elevador. Todo transcurría según lo planeado, hasta que algo salió mal.

Alguien tocó algo que no debía, se accionó un mecanismo que no tenía que activarse y el aparato bajó súbitamente, mientras el técnico estaba en el hueco, trabajando. El impacto lo dejó colgando boca abajo, atrapado entre el aparato y la pared.

Los bomberos llegaron rápidamente al edificio ubicado en el municipio de Chongqing, China. Pero no fue fácil sacarlo.

Tras varias horas de trabajo, consiguieron sacarlo y trasladarlo a un hospital. Tenía las piernas rotas y graves heridas en el resto del cuerpo, pero sobrevivió.