Negocian para convocar a nuevos comicios en Bolivia

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, anunció que negocia con las distintas fuerzas políticas para convocar quizá el mismo miércoles a nuevas elecciones presidenciales, en un intento por contener la crisis política que ha derivado en bloqueos y enfrentamientos, con un saldo de al menos 30 fallecidos.

“Queremos que cese la violencia”, dijo Áñez a periodistas, el mismo día que las autoridades buscaban reanudar la distribución de combustible en el país, incluido desde un depósito de El Alto -que abastece a la capital política del país- y que se ha vuelto el más reciente símbolo de la lucha que libra el gobierno interino con los seguidores del expresidente Evo Morales.

Mientras desde la Organización de Estados Americanos (OEA) se exhortaba a las autoridades interinas a convocar “urgentemente” a las elecciones, Áñez dijo que sostiene negociaciones con varios actores, incluidos los miembros de la bancada legislativa mayoritaria del Movimiento al Socialismo (MAS) – el partido de Morales-, para acordar una ley mediante la cual se llame a los comicios.

“Si Dios lo permite, hoy lanzaremos la convocatoria a elecciones como todo el país demanda”, dijo. “Lo haremos en acuerdo con aquellos que quiera enriquecer el proyecto”.

Si no llega a un acuerdo, colabores de Áñez han dicho que el gobierno interino emitiría un decreto unilateral con una fecha para las elecciones.

Desde México, donde se encuentra asilado, Morales dijo en rueda de prensa que si ayudan a pacificar el país, las nuevas elecciones son bienvenidas, al tiempo que llamó a crear una “comisión de la verdad” que investigue los comicios del 20 de octubre, que según la oposición y una misión de observación de la OEA estuvieron marcadas por diversas irregularidades.

Morales renunció hace poco más de una semana y desde entonces ha habido manifestaciones prácticamente a diario. Las más recientes confrontaciones ocurrieron en El Alto, donde manifestantes bloquearon una planta de distribución de combustible, la cual recuperaron soldados y policías para reanudar la entrega de gasolina.

El Defensor del Pueblo informó el miércoles que en las confrontaciones en El Alto hubo seis fallecidos.

El barrio Senkata, en El Alto y donde se encuentra la planta de distribución, parecía en guerra el miércoles.

Un puente de concreto estaba caído en medio de la carretera y los escombros de los muros derribados con explosivos por manifestantes llegaban al interior de la planta, mientras la gente buscaba a sus familiares en hospitales cercanos.