Nicaragua y Costa Rica llevan a La Haya su disputa fronteriza

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El diferendo fronterizo que ha causado la mayor crisis diplomática de las últimas décadas entre Costa Rica y Nicaragua, ha llegado este martes a la fase de presentación oral de alegatos ante el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU (TIJ).

San José interpuso la demanda original contra Managua en 2010 por presunta invasión de su soberanía. Ésta contestó a su vez en 2011 con una denuncia por daños ambientales en la margen derecha del río San Juan, frontera natural entre ambos países. Los jueces han decidido resolverlas juntas y tienen ahora sobre la mesa dos argumentos en apariencia dispares: la supuesta violación nicaragüense de los tratados limítrofes internacionales pensados para preservar la paz, y el presunto deterioro del entorno por culpa de una carretera construida por trabajadores costarricenses a lo largo del cauce fluvial.

Como el TIJ ha respetado el orden de presentación de las demandas, Edgar Ugalde, representante permanente de San José ante la corte, ha abierto la sesión. Sin perder tiempo, ha acusado a sus oponentes de “invasión a través de Isla Portillos”, situada en el extremo oriental del río, en la costa del Caribe. También ha rechazado “la apertura de un caño artificial para unir el curso fluvial con el mar; un caso claro de reivindicación forzada de la soberanía”, en su opinión.

El territorio en cuestión es conocido en Nicaragua como Harbour Head, y se trata de un humedal de tres kilómetros cuadrados protegido por la Convención Internacional Ramsar (1971) dedicada a la protección y desarrollo sostenible de estos ecosistemas híbridos. Para Ugalde, el caño no puede atribuirse al efecto de la lluvia o la acumulación de sedimentos. “Managua envió tropas y luego personal civil para modificar el curso del río, y ello vulnera el tratado de fronteras de Cañas-Jerez de 1858, suscrito por ambas partes. Nicaragua quiere olvidar estos textos para que veamos que todo está bajo su jurisdicción” ha señalado.