Honduras gestionó ante Estados Unidos la ampliación del Estatus de Protección Temporal (TPS, sigla en inglés) para 60.000 hondureños, ante el temor de que sean deportados bajo las políticas antiinmigratorias estadounidenses, anunció este miércoles 19 de julio de 2017 el gobierno.
La canciller María Agüero indicó en rueda de prensa que el embajador de Tegucigalpa en Washington, Marlon Tábora, “presentó la solicitud oficial” para extender la permanencia de los hondureños.
A tono con las políticas migratorias de la administración de Donald Trump, el secretario de Seguridad Interior, John Kelly, ha expresado que ya es tiempo que los hondureños beneficiados con el TPS desde hace 18 años regresen a su país.
Agüero recordó que en junio, durante la Cumbre de la Prosperidad y Desarrollo celebrada en Miami, el presidente Juan Orlando Hernández inició las gestiones para solicitar la extensión del TPS.

Explicó que la nota que entregó Tabora presenta “varios enfoques” para justificar las gestiones.
“El primer enfoque es de carácter humanitario”, porque los hondureños tienen más de 18 años de residir en Estados Unidos, han establecido relaciones laborales, invirtieron su patrimonio y tuvieron hijos.
Recordó que Estados Unidos aprobó el estatus, que ha sido ampliado 13 veces, para ayudar a Honduras luego del destructor paso del huracán Mitch en 1998.
Dijo que un segundo enfoque es que los favorecidos con el TPS son personas que pagan impuestos en Estados Unidos y le aportan a Honduras 18,5% del producto interno bruto (PIB) con las remesas, que el año pasado llegaron a cerca de 4.000 millones de dólares.
El tercer argumento es que Estados Unidos y los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras) emprenden el Plan Alianza para Prosperidad para tratar de crear condiciones que disuadan la migración, generen empleo y combatan la criminalidad.

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