Donald Trump prohibió tecnología china en dependencias gubernamentales

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Los integrantes del gobierno de Estados Unidos y sus contratistas no podrán usar equipos Huawei, ZTE y de otras empresas tecnológicas chinas. Así se especifica en la Ley de Defensa que firmó hoy el presidente Donald Trump.

Esta prohibición se extiende también a dispositivos producidos por Hytera Communications Corporation, Hangzhou Hikvision Digital Technology Company y Dahua Technology Company, así como a sus subsidiarias o afiliadas y a cualquier otra entidad que la Secretaría de Defensa considere que es propiedad del gobierno chino o esté controlado por este.

Esta medida, que entrará en vigencia en dos años, busca cuidar la seguridad y privacidad de las instalaciones gubernamentales y las comunicaciones que allí ocurran. La idea es proteger los elementos que pueden ser considerados críticos para cualquier Gobierno.

De todos modos, se podrán seguir usando componentes de esas compañías siempre y cuando no sean elementos utilizados para ver o transmitir datos. A su vez la ley le solicita a las agencias gubernamentales, entre ellas la Comisión Federal de Comunicaciones, que asistan con fondos a aquellas compañías que, tras esta prohibición, tengan que cambiar la tecnología que emplean.

El conflicto con Huawei y ZTE no es nuevo. El gobierno estadounidense las considera una amenaza para la seguridad desde hace tiempo.
En 2012, el Congreso publicó un informe donde destacaban que las compañías no resultaban confiables porque no podían explicar claramente su vínculo con el gobierno chino.

A comienzo de año, a ZTE se le prohibió comprar software y equipamiento de empresas estadounidenses. Esta penalidad surgió porque la empresa no despidió a los empleados que enviaron de manera ilegal equipos a Irán y Corea del Norte, lo cual fue considerado una violación de las normas del acuerdo firmado en 2017. Luego de declararse culpable, la empresa acordó abonar una multa de más de mil millones de dólares.

A su vez, este año, el Pentágono prohibió el uso de los teléfonos fabricados por Huawei y ZTE en las bases militares, aduciendo cuestiones de seguridad.

Y de hecho Huawei no pudo desembarcar con su Mate 10 Pro en el país luego de que las operadoras estadounidenses se negaran a comercializar sus equipos.