Fiscalía de Delitos Contra la Vida y ATIC capturan dos policías que provocaron la muerte de joven y por lo que pobladores incendiaron posta policial de Macuelizo, Santa Bárbara

139

Tegucigalpa, Francisco Morazán. El Ministerio Público, a través de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), en el marco de la Operación “Tormenta de Fuego XI”, capturaron a dos policías activos asignados en la actualidad a la sede policial de Santa Bárbara y acusados por varios delitos.

Se trata de Isaías Sánchez Ramírez y Fredy Adonay Manchamé León, a quienes se les imputan los delitos de Homicidio, Abuso de Autoridad y Violación de los Deberes de los Funcionarios en perjuicio de Willi Sebastián Alves Henríquez y de la Administración Pública, respectivamente.

El expediente que contiene las diligencias dirigidas por la Sección de Investigación de Muertes Cometidas por Miembros de Cuerpo de Defensa o Seguridad, el Orden Público o Funcionarios del Estado de la FEDCV y efectuadas por agentes del Departamento de Delitos Contra la Vida de la ATIC, determina que el hecho se produjo el 13 de septiembre de 2017.

De acuerdo a la investigación, Alves Henríquez, salió alrededor de las 6:00 de la tarde de un velorio en la comunidad de Chiquila, municipio de Macuelizo, Santa Bárbara, occidente de Honduras y procedió a abordar su motocicleta sin llevar puesto su casco de protección.

Una vez en marcha, en la carretera principal fue interceptado por una patrulla de la Policía Nacional con número de registro 532, asignada a la aldea Sula y que era conducida por Sánchez Ramírez y era acompañado por Manchamé León, quienes le dieron persecución a la víctima, en presencia de varios pobladores.

Al cabo de unos minutos, pasaron por el centro de la comunidad hasta llegar a un sector conocido como “La Vuelta o El Muro”, donde con la parte delantera de la patrulla impactaron en la motocicleta conducida por Alves Henríquez, quien cayó de forma violenta a un abismo, situación que le provocó la muerte de forma instantánea.

Por espacio de dos minutos, los policías detuvieron la marcha de la patrulla y al observar lo ocurrido se retiraron del lugar y se dirigieron a la estación policial de la aldea Sula, sin informar lo sucedido a sus superiores. Por el contrario los capturados realizaron varias diligencias con el fin de ocultar el delito.

Cabe destacar que a raíz de este hecho los pobladores enfurecidos por la muerte del joven de 18 años, quemaron la Posta Policial del municipio de Macuelizo, por considerar que los uniformados capturados eran los responsables del hecho.