Alimentos que debes evitar antes de tu entrenamiento físico

Los hábitos que se practican antes de llevar a cabo una rutina de entrenamiento físico tienen mucho que ver con los resultados y beneficios que este brinda. Mientras que dormir bien previene la fatiga y el estrés, una alimentación adecuada ayuda a aumentar las energías y el rendimiento durante cada actividad.

Sin embargo, es primordial saber que no todos los alimentos son buenos para esos instantes previos a los ejercicios ya que, aunque algunos son saludables, sus compuestos pueden causar incómodos síntomas.

De hecho, por su aporte calórico y dificultad de digestión, muchos interfieren en el metabolismo y reducen la quema de calorías que se espera al entrenar.

Por esta razón, es bueno tener en cuenta cuáles son y por qué pueden ocasionar efectos indeseados cuando se ingieren en este tipo de momentos.

1. Carnes rojas

Si bien se recomiendan en la dieta por su significativo aporte de proteínas, no deben comerse momentos previos al entrenamiento porque pueden dificultar los procesos digestivos.

Este tipo de carnes contiene altos niveles de grasas saturadas y proteínas que, aunque se consideran fuente de energía, pueden causar dificultades cardiovasculares y circulatorias.

Por lo tanto, su consumo debe ser bastante moderado, siempre en horas del almuerzo o, con mínimo, con 3 horas de anticipación a la rutina de ejercicios.

2. Frutos secos

Una pequeña ración diaria de frutos secos le brinda al cuerpo una significativa fuente de energía y saludables ácidos grasos que protegen la salud cardíaca.

Pese a esto, no deben comerse justo antes de entrenar, dado que sus grasas generan una digestión lenta que produce molestias estomacales.

Al comerlos en este momento se pueden desencadenar incómodos episodios de reflujo y gases.

3. Comidas picantes

Los condimentos y especias picantes suelen caracterizarse por su alto contenido de sustancias antioxidantes que protegen el cuerpo frente al daño celular.

La razón por la que se deben comer en horas ajenas a la práctica de una rutina de ejercicios es porque pueden provocar exceso de ácidos en el estómago.

A su vez, esta puede generar incomodidades como el reflujo ácido y la indigestión.

4. Pan blanco

El consumo habitual de pan blanco está relacionado con el incremento del riesgo de padecer trastornos metabólicos y algunas enfermedades que conducen al aumento de peso.

Esto se debe a que se elaboran con harinas y azúcares refinados que, en grandes cantidades, interfieren en algunos procesos importantes del cuerpo.

A pesar de esto, muchos lo utilizan como fuente de energía y alimento para calmar el hambre, sobre todo antes de llevar a cabo una rutina de ejercicios.

Por obvias razones esto afecta los resultados de la práctica y, dado que contiene gluten, causa molestias digestivas y disminuye la productividad.

5. Bebidas gaseosas

Las bebidas gaseosas nunca serán una buena opción de hidratación para el cuerpo, ni antes ni después del ejercicio físico.

Estas contienen niveles muy altos de azúcares y compuestos añadidos que, durante el entrenamiento, ocasionan inflamación, cólicos y gases.

Además, dado que afectan los niveles de glucosa en la sangre, conducen a padecer mareos y debilidad al hacer algunas actividades.

Por si fuera poco, a largo plazo, son responsables del aumento de peso y la aparición de la diabetes.

6. Caramelos

Un bocado de alimentos dulces como los caramelos puede, engañosamente, brindar una sensación de energías al realizar ejercicios físicos.

Sin embargo, contrario a lo que se cree, aumentan los niveles de azúcar en la sangre y generan dificultades durante el entrenamiento, dado que producen mareos y reducen la productividad.

7. Linaza

Aunque la linaza hace parte de los llamados “superalimentos”, no debe tomarse antes de entrenar porque no provoca ningún beneficio en el desempeño.

De hecho, la razón por la que no se aconseja es porque aporta una cantidad importante de fibra que, al ser estimulada con la actividad física, genera algunos malestares digestivos.

Sin embargo, dado que aporta grasas saludables, antioxidantes y proteínas, resulta muy beneficioso tomarla en horas de la mañana o con varias horas de anticipación a la rutina de ejercicios.

8. Pastas refinadas

Las pastas son una buena fuente de carbohidratos que brindan interesantes beneficios al momento de hacer todo tipo de ejercicios.

Pese a esto, no se recomienda el consumo de aquellas de presentaciones refinadas, no solo porque ralentizan el metabolismo, sino porque ocasionan molestias al entrenar.

Su contenido de gluten y sustancias de difícil digestión aumentan la inflamación e interfieren en los procesos que transforman las calorías en energía.

Elegir otras fuentes de energía antes de entrenar, como la avena o el aceite de coco, puede brindar interesantes beneficios en todo el cuerpo.

Por lo tanto, lo ideal es evitar los alimentos citados, y elegir otros horarios para su consumo.

Fuente: mejorconsalud 

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