Cuatro cambios en tu zona íntima que derivan del parto

El embarazo implica muchos, pero de verdad muchos cambios en el cuerpo que tal vez ni siquiera habías considerado. Pues después del parto, la apariencia y otras características de la vagina se ven alteradas.

Primero hay que entender que durante el embarazo los niveles de estrógeno, la hormona femenina, se elevan pero vuelven a bajar tras el parto y durante la lactancia.

Aunque se vuelven normales en unos meses, al terminar el periodo postparto.

Y es precisamente este sube y baja de hormonas que altera bruscamente la zona íntima femenina. Citando a la fuente especializada Salud 180, te decimos algunos cambios que podrías experimentar:

• Resequedad vaginal. Por eso probablemente experimentes algo de dolor durante el contacto sexual con tu pareja.

• Elasticidad. Debido a lo mucho que la vagina debe estirarse para permitir la salida del bebé, se genera una pérdida de tono muscular, mejor conocida como perdida de elasticidad.

• Incontinencia urinaria. Esto es más común en un parto mal asistido, pues algunas complicaciones durante el nacimiento causan daños en los músculos de la vulva y los ligamentos que sostienen a los órganos pélvicos.

• Cambio de tono. Los cambios hormonales pueden cambiar el color de tus órganos sexuales externos, pero no es nada por lo que debas preocuparte, pues cuando los niveles se equilibren, recuperaras tu tono natural.

Aunque el parto deje rastros de algunos cambios, tu zona intima se irá recuperando. Y recuerda que cada marca que el embarazo dejó en tu piel, trae la mejor recompensa de un pedacito de ti.

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