¿Hay riesgo de que Facebook cierre?

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“La persona que publica contenido en Facebook siempre será dueña de la información”, aseguró Mark Zuckerberg durante una entrevista con la BBC en 2009. En ese entonces ya era cuestionado por el gran volumen de datos que recopila la plataforma y por las sospechas que había respecto de que se hiciera un uso indebido de estos.

En ese entonces, Zuckerberg aclaró que la red social no iba a “compartir información de la gente excepto aquello que la gente decida compartir”. Hace dos días, y unos tantos después de que explotara el escándalo sobre la filtración de datos de 50 millones de usuarios, el creador de Facebook reconoció que todo esto fue un error. “No tendría que haber confiado en el certificado de Cambridge Analytica”, dijo.

“Tenemos la responsabilidad básica de proteger los datos de las personas, y si no lo podemos hacer no merecemos la oportunidad de servir a la gente. Toda la responsabilidad ahora consiste en asegurarnos de que esto no vuelva a pasar”, subrayó.

Más allá de lo dicho y las disculpas, la confianza que depositan los usuarios en el sitio es clave para el funcionamiento de la red social. ¿Qué piensa Zuckerberg sobre el valor de los datos? ¿Y de las personas que ceden, en algunos casos de manera voluntaria, sus datos?

Si se hace una revisión histórica, Zuckerberg no queda bien parado: en mayo de 2010, el sitio Business Insider filtró mensajes donde el creador de la red social llamaba “idiotas” a los usuarios que deciden ceder su información.

Los antecedentes

Hay otra acusación muy fuerte que también deja en duda el accionar de la plataforma. ¿Es Facebook tan inocente como dice ser? La ex directora de comunicaciones de la campaña de Barack Obama en 2012, Carol Davidsen, dijo que ellos emplearon datos de Facebook con fines políticos.

Lo hicieron para generar listas de correos electrónicos para la campaña y hasta desarrollaron una app que “bombardeaba” a quienes se habían registrado para compartir contenido específico de campaña con sus amigas haciendo solo un clic.

Lo polémico es que, según Davidsen, la empresa visitó sus oficinas, vio lo que hacían y no solo no hicieron nada para detenerlos sino que, hasta dieron a entender que les permitían tener ese accionar porque apoyaban la campaña de Obama.

Ahora la Justicia deberá determinar qué grado de responsabilidad tiene Facebook en el escándalo de Cambridge Analytica. En 2014, Christopher Wylie, ex empleado de Cambridge Analytica, advirtió a la red social que se estaban usando los datos de millones de usuarios para generar anuncios personalizados con fines políticos.

Sin embargo, según dijo Wylie, Facebook se tomó casi un año en quitar la aplicación de su plataforma. Esto deberá ser determinado por la justicia y será clave para establecer el grado de responsabilidad de la red social.

No es la primera vez que la compañía liderada por Zuckerberg es cuestionada por el uso que hace de la información. Hace menos de 15 días, WhatsApp y Facebook fueron sancionadas en España por el tratamiento que hacen de los datos de sus usuarios. La empresa también estuvo en la mira de Francia e Italia y ahora deberá declarar ante la Justicia de Estados Unidos por este nuevo escándalo.

Los riesgos de continuidad para el sitio

Recientemente, el creador de WhatsApp, Brian Acton -que le vendió el servicio de mensajería a Zuckerberg en 2014- instó a borrar la red social. De hecho esta idea circuló con fuerza en Twitter, acompañada del hashtag #deletefacebook (“Borra Facebook”).

El lunes, el valor de las acciones cayó casi un 7% luego de que el fin de semana explotara este escándalo. En este sentido Roger McNamee, ex inversor de la compañía, dijo que si Facebook no toma medidas adecuadas, los usuarios podrían dejar la red social. Lo cual representaría una verdadera amenaza para la continuidad del sitio.

“Quedó claro que cuando se usa Facebook, pueden pasarte muchas cosas malas como usuario. El riesgo es muy alto”, dijo McNamee. Y dijo que esto es grave porque la confianza es la base fundacional de este tipo de plataformas.

Por su parte, el profesor de la escuela de negocios Wharton Michael Useem describió la situación como “catastrófica” para la compañía. Y dijo que este escándalo no será olvidado sino que seguirá en la opinión pública por mucho tiempo.

Las claves para entender el caso Cambridge Analytica

La consultora Cambridge Analytica, fundada en 2013, está acusada de haber obtenido información de 50 millones de usuarios de Facebook sin permiso. Con esos datos habría generado anuncios políticos dirigidos para favorecer la campaña presidencial de Donald Trump, entre otros.

El profesor de la Universidad de Cambridge Aleksandr Kogan generó un test de personalidad online. Unas 270 mil personas se descargaron la app e iniciaron sesión con su usuario de Facebook.

Al hacerlo acordaban, dentro de los términos y condiciones, que ciertos datos se almacenaran para fines académicos y estadísticos. La app también pedía permiso para acceder a ciertos datos de la lista de amigos de esos usuarios. Así, se logró acceder a los perfiles de 50 millones de personas.

El gran problema en cuestión es que esa información fue vendida a Cambridge Analytica que la empleó para generar anuncios personalizados con fines políticos. En ese sentido se hizo un uso indebido de la información.