Los fabricantes japoneses están poniendo en marcha una verdadera revolución de cara al coche del futuro, y sobre todo al vehículo eléctrico. Fusiones e importantes acuerdos entre compañías, como el anunciado entre Toyota y Mazda o la compra de Mitsubishi por parte de la alianza Renault Nissan están detrás de esta declaración de intenciones. También Honda anunciará sus ambiciosos planes sobre el coche eléctrico para Europa en el Salón de Fráncfort.

Primero fue la alianza Renault Nissan, que ya tiene una gran experiencia en el vehículo movido por electricidad, la que compraba en 2016 Mitsubishi. La marca de los tres diamantes tiene también unan gran experiencia en el mundo del vehículo eléctrico, con el i-MIEV 100% eléctrico y con sus variantes para Peugeot y Citroën, pero también en el híbrido enchufable con el Outlander PHEV. Esta adquisición, además, le ha permitido a la alianza ser el primer fabricante mundial de vehículos en el primer semestre de 2017.

Por su parte, Toyota y Mazda anunciaban hace unas semanas un acuerdo para el desarrollo del coche eléctrico y para otras tecnologías del vehículo del futuro. Una negociación importante porque también supone un intercambio accionarial y se convierte en una verdadera alianza de negocio. Este acuerdo es un hito importante para fortalecer y acelerar la colaboración entre ambas empresas de una forma sostenible.

Uno de los puntos clave del acuerdo es la creación de una empresa conjunta para la fabricación de vehículos en Estados Unidos, cuya previsión es fabricar 300.000 coches anuales y que será costeada a partes iguales. Pero también tienen por objetivo el desarrollo conjunto de tecnologías para vehículos eléctricos, en materia de conectividad y la colaboración en sistemas avanzados de seguridad.

Y todo ello sin olvidar la expansión de productos complementarios. Toyota y Mazda también se han comprometido a efectuar un intercambio de acciones que sirva para preservar la independencia y la autonomía de ambas empresas japonesas tras el acuerdo.

Este acuerdo entre Toyota y Mazda llega casi al tiempo que la compañía de Hiroshima ha anunciado la puesta en marcha del plan ‘Zoom-Zoom Sostenible 2030’. Este supone una nueva visión a largo plazo para el desarrollo tecnológico del automóvil. El primer paso de este programa será el lanzamiento en el año 2019 del primer motor de gasolina que funciona por compresión. De esta forma el Skyactiv-X, como se denominará esta nueva tecnología, será el primer motor de gasolina en el mundo que utilizará encendido por compresión.

 

Lo que se busca con este plan es lograr una movilidad cada día más sostenible pero sin renunciar a ofrecer placer de conducción, un aspecto clave en todos los modelos de Mazda. A la vista de los rápidos cambios que se están produciendo en la industria del automóvil, con la llegada del coche eléctrico, autónomo y compartido, este nuevo plan de futuro de Mazda adopta una perspectiva más a largo plazo.

Según este plan, la marca continuará con sus esfuerzos para perfeccionar el motor de combustión, porque todavía le quedan muchos años por delante en muchas zonas del mundo. Estas tecnologías de optimización se combinarán con las de electrificación más efectivas. Y a partir de 2019 se iniciará la introducción de vehículos eléctricos y de otras tecnologías de propulsión eléctrica en aquellas regiones con porcentajes elevados de generación de energías limpias. O también en regiones que impongan limitaciones a vehículos con motor térmico.

En cuanto a seguridad, el plan de Mazda es conseguir eliminar por completo los accidentes de tráfico. Y para ello va a promover una mayor implantación de las tecnologías de seguridad avanzada, lo que en Mazda se conoce como i-Activsense. Estas tecnologías permiten ayudar a los conductores a reconocer y evaluar peligros potenciales.

No se puede hablar de un plan de futuro sin hacerlo de la conducción autónoma. En este sentido, el plan incluye iniciar en 2020 las pruebas de tecnologías de conducción sin conductor, actualmente en desarrollo. Un programa en línea con el Co-Pilot Concept de Mazda, articulado en torno al ser humano, y equipar a todos los modelos con este sistema en el año 2025. Pero todo ello, la conducción autónoma, los sistemas de seguridad, el empleo de energías sostenibles, se hará sin renunciar a uno de los puntos clave de Mazda, la sensación de conducción Jinba ittai, el placer de conducir tal y como lo entiende la marca japonesa.