Sony renace gracias a Apple y Samsung

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Sony Corp. perdió la guerra de los smartphones, pero cada venta de un iPhone 6, de Apple Inc., y Galaxy S6, de Samsung Electronics Co., engrosa sus arcas.

El grupo japonés es el mayor proveedor mundial de sensores de imagen para cámaras digitales. Para satisfacer la creciente demanda, Sony planea invertir US$375 millones en sus fábricas de sensores, que se suman a los casi US$900 millones anunciados a principios de este año. “Ya sea un dispositivo que va dentro de productos de otros fabricantes o a veces nuestros, si hay innovación (…) eso es algo que me entusiasma”, explica Kazuo Hirai, director general y presidente ejecutivo de Sony.

Esta no es la Sony que popularizó las radios a transistores, el disco compacto y el Walkman. Bajo la tutela de Hirai y su poderoso lugarteniente, el director financiero Kenichiro Yoshida, la compañía ha dejado de intentar reproducir su pasado como creadora de aparatos de consumo que marcan una era.

En cambio, Sony se está esforzando en obtener ganancias de las innovaciones de otras compañías. El iPhone 6, por ejemplo, contiene dos sensores de imagen fabricados por Sony y componentes relacionados, que le generan a la firma japonesa hasta US$20 por teléfono, según analistas. Los modelos anteriores del iPhone tenían un sensor por unidad. La locura de los selfies ha afianzado el dominio de Sony en ese mercado.

Indicios de que el cambio estratégico cobra impulso han duplicado el precio de la acción de Sony en los últimos 12 meses. La empresa anunció el jueves una pérdida neta de 126.000 millones de yenes en el año fiscal que terminó el 31 de marzo, pero proyectó una ganancia operativa de 320.000 millones de yenes, US$2.700 millones, para el año fiscal que cierra en marzo de 2016. La empresa no pagará un dividendo por primera vez desde que salió a bolsa en 1958, y su deuda de largo plazo fue rebajada el año pasado por Standard & Poor’s Ratings Services a apenas un peldaño por encima del territorio chatarra.

Sony se ha fijado como meta obtener ingresos operativos de al menos 500.000 millones de yenes (unos US$4.200 millones) en el año fiscal 2017. Se espera que casi la mitad del total provenga de los sensores de imagen y la división de videojuegos.