Yahoo, pionera en internet, estaría llegando a su final

Desde hace un tiempo, hablar de Yahoo es un poco como hacer un obituario por adelantado, como ver el hundimiento del Titanic en cámara lenta, muy lenta. Este lunes Yahoo fue vendida a Verizon y sus negocios esenciales serán fusionados con AOL, un competidor de toda la vida.

Durante más de medio año esta ha sido la crónica, con un final casi asegurado desde el principio, de cómo una de las grandes compañías de internet, fundada en 1995, se vino a pique por no saber muy bien qué es ni para dónde iba.

Los detalles de la venta se vienen filtrando desde finales de la semana pasada y este lunes el portal Bloomberg, así como Recode, revelaron primero el precio de Yahoo: US$4.800 millones por una empresa que, en su momento de mayor gloria, llegó a valer US$125.000 millones.

Pero esa gloria llegó y se fue y la compañía comenzó a sufrir la enorme presión de tener que reinventarse en la era de las redes sociales y las aplicaciones móviles.

Para principios de este siglo, la forma tradicional de acceder a internet pasaba a través de páginas y, mejor aún, de portales: sitios en los que se aglomeraban todos los servicios que la vida en línea ofrecía para su momento. Yahoo, entonces, era una especie de sinónimo de internet con su vasta oferta de contenido que iba desde el buscador y el correo, pasando por compras y deportes, hasta llegar a noticias.

El gran cambio de internet fue, quizá, la fragmentación de esta experiencia y el advenimiento de la tecnología móvil. Ya no se trataba de ser la gran empresa que lo dominara todo, sino de ofrecer un gran servicio en un par de sectores claves y, desde ahí, crecer. Fue el modelo de Google, que casi desde el principio ofreció un mejor buscador que Yahoo, y también el de Facebook, que abrió el terreno hacia la experiencia social.