“La situación en Honduras se va a poner peor”, advierte el candidato a la Presidencia Salvador Nasralla

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La Alianza defiende que el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el ente encargado del conteo, manipuló los datos para dar un segundo mandato al actual presidente, Juan Orlando Hernández, y por eso pide un árbitro internacional.

“Esperamos que la embajada de EE.UU. y la Organización de Estados Americanos, y la Unión Europea, recapaciten”, manifiesta Nasralla, quien llegó a aventajar en casi cinco puntos al actual mandatario en el primer informe presentado por el TSE un día después de las elecciones.

Los últimos datos oficiales, no obstante, muestran un panorama radicalmente distinto: con el 99,89 % de las actas electorales procesadas, Hernández se impone al candidato de la Alianza por el 42,98 % de los votos contra el 41,39 %.

El TSE, de momento, sigue sin proclamar vencedor, a la espera de resolver los recursos e impugnaciones sobre el proceso, y Nasralla advierte que el único anuncio que calmará los ánimos es el de su victoria.

Les presentamos a continuación un extracto de la conversación telefónica mantenida con el candidato, cuando se cumplen dos semanas de la crisis.

Su partido nunca llegó a confirmar si presentaría una impugnación, dando a entender que no tendría mucha utilidad al considerar que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) estaba “contaminado”. ¿Qué le ha llevado a hacerlo ahora?

Lo que pasa es que lo que nosotros estamos presentando es una anulación del escrutinio que se está realizando, que está totalmente viciado.

Nosotros no siempre damos a conocer nuestra estrategia. Dijimos eso pero en estrategia nosotros a veces decimos una cosa para hacer otra, pero en realidad al tener las pruebas del fraude, decidimos presentarla ayer. Y se presentó no solamente desde el punto de vista de las votaciones, sino también un análisis científico de la manera en la que se robaron las elecciones.

Le puedo dar alguna información.

Sí, qué tipo de pruebas presentaron para fundamentar ese supuesto fraude.

Una de las pruebas es que con el 70% de los votos que se recibió el día 26 de noviembre, con ese 70%, se recibió por escáner, por internet, 7 mil actas que tenían la misma definición, pero 5 mil 800 actas con otra definición, lo cual hace suponer que en la transmisión desde las mesas electorales receptoras hacia el centro de cómputo, pasaron por otro lugar donde fueron modificadas esas 5.800 actas escaneadas, porque entraron con diferente resolución; una resolución más baja.

Y eso ocurrió dentro del 70 % que yo gané, se supone que yo gané con el 71%, con una diferencia del 5 %, 120.000 votos a mi favor.

Pero dentro de ese triunfo ya hay robo en la transmisión.