Fueron un matrimonio feliz durante 67 años. Pero hace seis que Beatrice Whitehead, de 87 años, lucha contra un cáncer de huesos y está perdiendo la batalla. Hace algunas semanas, le dijo a sus médicos que ya era suficiente. Que no quería nuevas medicinas y dejaran de probar nuevos tratamientos en su cuerpo.

Beatrice fue internada en Royal Bolton Hospital del Reino Unido y unos días más tarde, su esposo, Bert, de 90 años, también enfermó. Entonces peleó y logró que el hospital aceptara colocar una cama junto a la de su esposa para acompañarla en sus últimos días.

La hija de ambos, Suzanne Hall, está maravillada. “No puedo agradecerle lo suficiente al personal del hospital. Han estado increíbles. Dejar que estén juntos para que puedan despedirse hace este momento mucho más tolerable para la familia“, contó al diario The Independent.

Bert y Beatrice se conocieron cuando tenían 17 y 15 años. El fue distribuidor de artefactos sanitarios y ella, modista. Se casaron en 1950, tuvieron cuatro hijos, cuatro nietos y cinco bisnietos. Fueron inseparables durante décadas. “No podría desear haber nacido en una mejor familia. Mamá estuvo batallando contra el cáncer los últimos seis años y ya tuvo suficiente. Cuando le ofrecieron una nueva ronda de tratamiento, lo rechazó y fu internada. A los pocos días, mi padre también tuvo que ser internado por una infección pulmonar. Está claro que no podía seguir adelante sin ella”, agregó Suzanne.

Recién en los últimos años, cuando la salud de Beatrice se deterioró, dejaron de salir a bailar juntos, una de sus salidas preferidas.

Los Whitehead, en su boda en 1950, y al celebrar los 65 años de casados en 2015.

Los Whitehead, en su boda en 1950, y al celebrar los 65 años de casados en 2015.

Cuando Bert fue admitido en el hospital, lo derivaron a una ala lejana de la de Beatrice. Unos días después, los enfermeros lo llevaron junto a su esposa. “Cuando juntaron sus camas, Bert no paraba de sonreir. Fue un momento increíble”, contó su yerno, Setephen Hall.

Al rato, destapó una botella de champagne y les sirvió una copa a ambos para un último brindis.