La icónica foto contra la violencia racial en Estados Unidos

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Alton Sterling, un ciudadano afroamericano, murió el pasado martes a manos de la policía en Baton Rouge, una ciudad del estado de Luisiana, en Estados Unidos. Al día siguiente, otro ciudadano afroamericano, Philando Castile, también fue abatido por agentes de policía en Falcon Heights, en Minnesota.

A estos acontecimientos, que fueron grabados en varios vídeos, les siguieron protestas en algunas ciudades estadounidenses contra el trato de la policía a la población afroamericana.

Es el caso de Baton Rouge, escenario de la muerte de Alton Sterling, donde el sábado se celebró una manifestación bajo el lema “Black Lives Matter” (“las vidas de los negros importan”), la misma frase que ha aglutinado las protestas en redes sociales.

Y fue en esa manifestación donde Jonathan Bachman, fotógrafo de Reuters, recogió una de las imágenes icónicas de esta ola de protestas: la de una ciudadana negra en actitud pacífica que planta cara serenamente a dos policías pertrechados para el choque violento.

La protesta se estaba celebrando delante del cuartel de policía en Baton Rouge, sobre la carretera que conduce al aeropuerto de la ciudad. Los agentes intentaron despejar la zona, pero algunos de los manifestantes, como la chica de la fotografía, se negaron a abandonarla, por lo que fueron arrestados.

Jonathan Bachman, el fotógrafo, ha relatado el momento de la detención: “No fue muy violento. Ella no dijo nada. Ella no se resistió y la policía no la sacó a rastras”. El fotógrafo afirma que, hasta ese momento, las protestas estaban siendo pacíficas y sin violencia. La policía de Baton Rouge y la cadena de televisión local WAFB han afirmado que la tensión de las protestas fue en aumento hasta saldarse con 102 arrestos y un policía herido.

Poco a poco, los periodistas han ido aportando información sobre la manifestante. En un primer momento, un periodista de New York Daily News, Shaun King, afirmó en su perfil de Facebook que la chica había sido liberada el domingo por la tarde. El post en Facebook del periodista había alcanzado más de 20.000 compartidos y 1.500 comentarios en solo 15 horas.

Más tarde, se confirmó su liberación y afirmó que su nombre era Ieshia Evans, una enfermera de 28 años y madre de un niño de cinco años. Precisamente, una amiga de Evans contó a ese periódico que la protagonista de la foto había acudido a la manifestación desde Nueva York porque “quería un futuro mejor para su hijo”.

La icónica foto recuerda -por su composición, aunque en contextos diferentes- a la que protagonizó Maria-Teresa Asplund en Suecia el pasado 1 de mayo. En ella, una ciudadana negra plantaba cara a tres miembros uniformados del grupo de ultraderecha Movimiento de Resistencia Nórdica (NRM):

Aunque el contexto de ambas imágenes es diferente -en Baton Rouge la violencia policial es el trasfondo, mientras que en Suecia es el aumento de la xenofobia en Europa- ambas sitúan en primer plano el problema del racismo.

“Cuando vi lo que hacía, enfrentándose a solas contra todos esos tipos, solo pude pensar qué iba a ser de ella. Fue la sorpresa la que me hizo pulsar el botón de la cámara y capturar el instante”, explicó a Verne en aquella ocasión el fotógrafo David Lagerlöf, autor de la imagen.