Las redadas del servicio de inmigración tienen con el alma en un hilo a indocumentados

Las redadas del servicio de inmigración tienen a Ronaldcon el alma en un hilo. “Los agentes llegaron (el domingo) a la casa de un pariente mío en Pompano Beach (Florida). Andan en busca de la nuera de él y de su hijo, un niño de apenas un añito de edad. Le dijeron que si no los entrega hoy (lunes) al medio día, se lo llevarán a él también”.

El inmigrante guarda silencio. Medita un instante y comenta: “Yo no lo llamo porque creo que le intervinieron el teléfono. Ya sabe, si le marco también pueden venir por mí. Yo no tengo papeles, soy indocumentado pero tengo 12 años viviendo de esta manera”

Ronald cuenta que la nuera de su pariente fue arrestada en la frontera entre Texas y México en el verano del 2014 durante la oleada de migrantes que puso en jaque al gobierno del presidente Barack Obama.
“Los arrestaron, los ficharon y les dieron un permiso de entrada con una orden para presentarse ante un juez de inmigración”, contó. “Pero ella abandonó el caso porque el abogado le cobraba mucho dinero. Ellos se gastaron todo en llegar hasta la frontera. ¿De dónde van a sacar más dinero para defenderse?”, preguntó.

Hermetismo oficial

La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) no confirmó el sábado la existencia de redadas y tampoco comentó sus operaciones. Se limitó a decir que sus agentes cumplen con el memorando del 20 de noviembre de 2014 que establece las prioridades de deportación, y entre ellas destaca que los extranjeros que entraron indocumentados después del 1 de enero de 2014 y no tienen motivo de asilo o perdieron sus casos, deben ser deportados del país.
Este lunes, sin embargo, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Jeh Johnson, dijo que agentes de ICE habían arrestado a 121 inmigrantes durante un operativo nacional llevado a cabo el fin de semana, principalmente en Georgia, Texas y Carolina del Norte.

Los detenidos están en proceso de ser deportados, agregó. Y dijo que las detenciones no debían ser una sorpresa, porque estaban advertidas.

“Nosotros no tenemos delitos, ni somos criminales”, dice Ronald. “A mi pariente lo llamaron el año pasado de la frontera para decirle que vaya a buscar a su nuera y a su nieto que estaban detenidos. Se los dieron y dejó la dirección registrada. Por eso ahora van a su casa, porque él respondió por ellos”.

“Sabe una cosa”, dijo tras otra pausa. “Yo soy cristiano y quiero decirle que lo que está haciendo el gobierno es incorrecto, porque está agarrando a la gente que está trabajando. ¿Por qué no agarra a los corruptos y a los que fuman droga? No debería arrestar a niños de un año,debería darles una oportunidad. No tenemos papeles pero respetamos las leyes de Estados Unidos”.

Organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes, entre ellos el Concejo Nacional de La Raza (NCLR, por su sigla en inglés), el Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN) y la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA), reiteran que la estadía sin papeles sigue siendo una falta de carácter civil ni criminal.

Urgen a Obama

Al tiempo que las operaciones de ICE continúan, el Movimiento por una Reforma Migratoria Justa (FIRM, por su sigla en inglés) le pide a la Administración Obama que “ponga fin” a las detenciones “en los domicilios de los inmigrantes centroamericanos”.

“Estamos consternados y tristes de que el presidente Obama haya puesto en marcha el plan (revelado en vísperas de Navidad por el diario The Washington Post) para golpear los hogares de inmigrantes centroamericanos que recibieron orden de deportación”, dijo el movimiento.

“Hemos recibido informes confirmados de que mujeres y niños fueron sacados de sus hogares en Georgia y Maryland, y colocados en centros de detención el sábado”, añadió FIRM.

“Demandamos que el presidente Obama, el Secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés), Jeh Johnson, y la directora de ICE, Sarah Saldaña, pongan fin inmediatamente estos operativos que aterrorizan a nuestra comunidad”, dijo Kica Matos, portavoz de FIRM. “La mayoría de ellos -mujeres y niños- huyeron de sus países para no ser asesinados, violados o torturados”, agregó.

La activista reiteró que “estas familias llegaron a Estados Unidos en busca de refugio y una vida mejor”, y dijo que FIRM “hará todo lo que esté a su alcance para detener este plan. No podemos y no vamos a permanecer en silencio cuando nuestras familias viven con el temor de ser separados y enviados de vuelta para enfrentar incluso la muerte”.

Reforma migratoria

Las noticias sobre operativos de ICE se riegan por todo el país. “Desafortunadamente las redadas llegaron”, dijo a Univision Noticias Elizabeth Kennedy, profesora e investigadora de la Universidad Estatal de San Diego y de la Universidad de California en Santa Bárbara, California. “Supuestamente los agentes de ICE solo van a llegar a casas y no a fabricas y campos” como ocurrió hasta la Administración republicana del presidente George W. Bush.

En 2013 Kennedy advirtió la oleada de niños y adultos centroamericanos que puso en aprietos a la Administración Obama en el 2014. Ese año la Patrulla Fronteriza detuvo a 68,541 niños migrantes en un sector de la frontera suroeste con México. En el 2015 la cifra bajó en un 42% pero en los primeros dos meses del año fiscal 2016 (octubre y noviembre de 2015) autoridades federales arrestaron a poco más de 10,000, cifra que inquieta a la Casa Blanca.

Kennedy dijo que el país necesita con urgencia una reforma migratoria “humana y moderna” y advirtió que las redadas y deportaciones “para mandar un mensaje preventivo de que las fronteras no están abiertas para los indocumentados es absurdo. De hecho, en la esfera de política humanitaria y la política migratoria es ilegal”.

Crisis humanitaria

Agregó que el DHS se empeña en negar un aumento de migrantes en la frontera y se empeña en no permitir “que guatemaltecos, hondureños y salvadoreños que huyen de sus países, los más violentos del mundo y con altos niveles de corrupción, impunidad y falta de protección, vengan en busca de asilo”.

“Las personas de esos países deciden irse porque no pueden quedarse”, y reiteró que “lamentablemente algunos deportados son asesinados. El problema es que el DHS piensa en la seguridad de la frontera sin pensar en la seguridad humana de quienes huyen para buscar refugio”.

La investigadora recordó que durante las guerras civiles que afectaron en Centroamérica en los 70 y los 80, el gobierno de Washington quiso enviar el mensaje de que las fronteras no estaban abiertas “y decidió negar la mayoría de los casos de asilo de guatemaltecos y salvadoreños”.

“En el caso American Baptist Churches v. Thornburgh (1991), la corte declaró que fue ilegal el mandar un mensaje político y negar protección internacional a estas personas que lo merecían”, indicó.

Kennedy preguntó si “hoy, al igual que ayer, la política exterior de Estados Unidos en la región del Triángulo del Norte tiene algo que ver con la oleada migratoria que sigue aumentando. Hay una crisis humanitaria en Centroamérica”.

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