Son maestros, ingenieros, campesinos, y todos llegaron buscando libertad a los Estados Unidos. Pero tras un giro inesperado de la política migratoria y perder un tratamiento especial que les permitía permanecer legalmente en el país, más de 1,300 esperan detenidos a que se defina su destino.

“Hablé con maestros, hablé con un campesino, con ingenieros en computación, una manicurista… Lo que escuché fueron historias de gente que sentía que literalmente no podía vivir más en Cuba”, comentó Wendi Adelson, directora ejecutiva del Immigration Partnership & Coalition (IMPAC) Fund.

“Muchos dicen que ni siquiera en sus sueños más descabellados imaginaron que Estados Unidos los trataría de este modo. Ellos pensaban que este era un país de libertad y esto era lo que vinieron buscando, vivir sin que el gobierno le tuviera puesta la bota encima y ahora esto”, dijo.

Adelson visitó cuatro centros de detención para inmigrantes en Texas—dos en Laredo (Centro de Detención de Laredo y Río Grande), uno en Pearsall (Complejo de Detención del Sur de Texas) y el otro cerca de Austin, solo para mujeres (Centro Residencial T. Don Hutto)—para identificar a cubanos detenidos que necesiten representación legal y habló con 16, en su mayoría hombres.

“Muchos me dijeron ‘mira, yo nunca he cometido ningún crimen, no soy un criminal, no soy un pandillero, sólo soy un maestro, un esposo, una persona normal’. Están en un centro de detención para inmigrantes pero para ellos están en una cárcel”, comentó la abogada.

FuenteAgencias
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